Wendy Domingo cumplió 18 años en medio de una escena que cambió por completo la vida de su familia. El domingo 9 de agosto de 2026, cuando regresaban a casa después de asistir a misa y comprar los zapatos escolares para el nuevo ciclo lectivo, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos interceptaron el vehículo en el que viajaba junto a sus padres y sus cuatro hermanos

En el asiento delantero iban Abraham Domingo y María Levia, un matrimonio guatemalteco que llevaba casi dos décadas instalado en Estados Unidos. Atrás viajaban cinco hijos de entre 3 y 18 años. En ese momento, Wendy recibió una decisión imposible: quedarse con los niños o ver cómo se los llevaban a todos

La joven aceptó hacerse cargo de sus hermanos y quedó al frente del grupo familiar, mientras sus padres permanecen detenidos en un centro de procesamiento migratorio. Hoy, además de ser la hermana mayor, concentra la responsabilidad cotidiana de cuatro menores que son ciudadanos estadounidenses

Una familia fracturada en segundos

El golpe fue especialmente duro para el niño menor, de apenas 3 años, que busca consuelo en Wendy mientras intenta entender lo ocurrido. La joven reconoció la presión de tener que mostrarse fuerte para sostener a sus hermanos, aunque admite que no le resulta fácil

Un caso que refleja un problema mayor

La situación de los Domingo se inscribe en un escenario más amplio de endurecimiento de los operativos migratorios en Estados Unidos durante los últimos meses de 2026. Las detenciones se han multiplicado en viviendas, comercios y calles, y miles de familias latinoamericanas han quedado separadas por los procesos de expulsión

En ese contexto, organizaciones de defensa migratoria advierten que una parte importante de los detenidos son padres de niños nacidos en Estados Unidos, lo que deja a menores expuestos a una crisis emocional y económica repentina

Apoyo consular y ayuda comunitaria

Las autoridades federales sostienen que la detención de la pareja se apoyó en antecedentes atribuidos al padre por presunta violencia doméstica y en una orden de deportación vigente contra la madre. Mientras avanza el trámite de su caso, el consulado guatemalteco en Lake Worth ofreció asistencia legal gratuita y gestiones consulares

Además, el Centro Guatemalteco Maya inició una colecta para ayudar a los hermanos Domingo, que ahora dependen del respaldo comunitario para cubrir sus necesidades básicas