La visita de Claudia Sheinbaum a Colima, realizada este sábado 5 de septiembre como parte de la gira del Segundo Informe de Gobierno, estuvo marcada por gritos, reclamos y constantes interrupciones durante el acto público

Desde la intervención de la gobernadora Indira Vizcaíno Silva comenzaron a escucharse manifestaciones de inconformidad, mientras también se mezclaban expresiones de apoyo. La presión del público obligó a pausar por momentos el mensaje y a responder a las protestas que se mantenían en el recinto

Un arranque con reclamos por el Puerto de Manzanillo

Sheinbaum tomó el micrófono después e intentó encauzar la situación señalando que había una manta con críticas a la ampliación del Puerto de Manzanillo. Dijo que el espacio era para dialogar y planteó que, si había inconformidad, las demandas podrían revisarse al final de la asamblea

Antes de continuar, pidió al público decidir si se seguía con el evento o si se daba paso a los reclamos. Finalmente, el acto siguió en curso, aunque los abucheos no desaparecieron por completo

La presidenta sube el tono frente a los manifestantes

Durante su discurso, Sheinbaum volvió sobre su planteamiento de que quienes aspiren a la Presidencia de la República tengan únicamente nacionalidad mexicana. Afirmó que el país no debe convertirse en colonia ni protectorado de ninguna potencia y sostuvo que la Jefatura del Ejecutivo debe rendir cuentas solo al pueblo de México

Más adelante, al recordar episodios de privatización y endeudamiento en los gobiernos del PRI y el PAN, se intensificaron los gritos de protesta. La mandataria pidió evitar cualquier respuesta violenta y calificó de irrespetuosos a los inconformes. También los identificó como parte del PRIAN y sostuvo que, si la demanda fuera legítima, aceptarían reunirse para atenderla

El evento continuó pese al ambiente tenso, que también incluyó el desmayo de uno de los asistentes, atendido en el momento