Siete personas murieron y 34 resultaron heridas este viernes durante un tiroteo en una iglesia greco-ortodoxa de Hammud, en la gobernación jordana de Karak

Tres hombres armados llegaron en un vehículo, descendieron frente al templo y dispararon durante una procesión fúnebre. En ese momento había entre 150 y 200 personas dentro y alrededor de la iglesia

Según un testigo, el ataque se extendió durante unos cinco minutos. Dos de los agresores llevaban pistolas y el tercero utilizó un fusil semiautomático. Los presentes intentaron escapar en medio del pánico

El director de seguridad pública, Obeidallah Maaytah, informó que 27 personas continuaban bajo atención médica. Las autoridades todavía no determinaron si los atacantes fueron detenidos o abatidos

El ministro del Interior, Mazen Al Faraya, describió a los agresores como un grupo de extremistas. El gobierno aseguró que la investigación avanza con rapidez

El rey Abdula II condenó el ataque y prometió aplicar las penas más severas. También afirmó que los jordanos permanecerán unidos frente a quienes intenten dividirlos

El presidente libanés Joseph Aoun y los gobiernos de Siria e Irak expresaron su solidaridad con Jordania. El arzobispado greco-ortodoxo sostuvo que un eventual intento de expulsar a los cristianos del país solo fortalecería su arraigo

El ataque es considerado inusual en una nación de mayoría musulmana sunita. En Karak, los cristianos representan entre el 2% y el 3% de la población