El trauma emocional no siempre aparece como miedo intenso. También puede expresarse mediante hábitos cotidianos, rasgos de personalidad o mecanismos de supervivencia que pasan inadvertidos
Sentir culpa al descansar, desconfiar de las figuras de autoridad, asumir la responsabilidad por el bienestar de los demás y conservar pocos recuerdos de una etapa de la vida son algunas señales que pueden despertar preguntas. Sin embargo, ninguna de ellas permite por sí sola identificar un trauma
Cuando el estrés afecta el recuerdo
Una experiencia estresante que supera la capacidad de una persona para afrontarla puede alterar su sensación de seguridad y activar respuestas psicológicas y físicas. Entre ellas se encuentra la disociación, un mecanismo mediante el cual el sistema nervioso puede bloquear o dificultar el acceso a ciertos recuerdos vinculados con períodos de sufrimiento intenso
En esta explicación intervienen distintas áreas cerebrales. La corteza frontal puede inhibir la actividad del hipocampo, una estructura relacionada con la formación y recuperación de recuerdos. El objetivo de esta respuesta sería reducir la sobrecarga emocional
De todos modos, el cerebro no conserva cada detalle de la vida cotidiana. Tiende a priorizar los acontecimientos relevantes o asociados con una carga emocional fuerte, como un cumpleaños, una mudanza o una experiencia especialmente significativa
La amnesia infantil es un proceso normal
La mayoría de las personas no puede recuperar recuerdos autobiográficos de los primeros 2 o 3 años de vida, y en algunos casos tampoco de los años siguientes. Este fenómeno se conoce como amnesia infantil
La inmadurez del hipocampo, el desarrollo todavía incompleto del lenguaje y la poda neural influyen en la consolidación de esos recuerdos. Durante los primeros años, el cerebro aún no cuenta con todas las conexiones necesarias para almacenar relatos autobiográficos duraderos
La edad en que comienzan los recuerdos varía entre individuos. Por lo general, permanecen aquellos momentos que tuvieron un significado especial, como una caída de la bicicleta u otro acontecimiento emocionalmente relevante
Por eso, tener pocos recuerdos de una etapa temprana no indica necesariamente la existencia de un trauma. Las causas pueden ser normales y relacionadas con el desarrollo, aunque el estrés y las experiencias traumáticas también pueden contribuir a bloqueos posteriores