Una mañana gris, de camino a compromisos laborales, Alejandra Aguilera vio una escena que la obligó a detenerse en Villa Urquiza: un ave grande, empapada por la tormenta, permanecía inmóvil junto a una pared sobre el asfalto mojado

Primero creyó que era un halcón. Pero una mínima reacción en la mirada del animal le alcanzó para entender que todavía estaba con vida y que necesitaba ayuda inmediata

Un rescate improvisado en plena calle

Sin guantes ni equipamiento especial, Aguilera se acercó con cuidado, acomodó al ave entre sus brazos y empezó a buscar asistencia. Según contó, el ejemplar tenía rastros de tierra en el pico, la lengua lastimada y una pata contraída

Con el animal de unos 650 gramos encima, caminó más de siete cuadras. En el trayecto recibió varias negativas: no encontró lugar en veterinarias, tampoco un traslado adecuado y los viajes por aplicación fueron rechazados por tratarse de un ave rapaz

La situación cambió cuando dio con el veterinario Gastón Milinik, especialista en fauna silvestre, que se encontraba cerca del lugar. El profesional pasó a buscar al animal en su vehículo y lo llevó al consultorio

El diagnóstico y la recuperación

El primer examen descartó que fuera un halcón. Se trataba de un gavilán mixto adulto (Parabuteo unicinctus), una especie autóctona protegida

Milikin explicó que el ave presentaba un cuadro de estupor por un fuerte traumatismo en la cabeza, probablemente causado al chocar contra ventanales espejados durante el temporal. También tenía una zona sin plumas en la frente, rasgo que inspiró el nombre Lucero

Aunque el pronóstico inicial era delicado, el tratamiento con analgésicos, antiinflamatorios y vitaminas mostró evolución favorable. Ese mismo viernes por la tarde logró incorporarse; al día siguiente ya se mantenía erguido y luego reaccionó con conductas defensivas normales, una señal alentadora de que conservaba sus instintos silvestres

El domingo 2 de agosto fue derivado al Centro de Rescate de Fauna Silvestre de la Reserva Ecológica Costanera Sur, donde continúa su recuperación en recintos amplios antes de volver a su ambiente natural

Qué hacer ante un ave rapaz herida

El gavilán mixto cumple un rol clave en la ciudad como regulador de palomas y roedores. Ante un hallazgo similar, se recomienda no manipular al animal con las manos desnudas, ya que el pico y las garras pueden provocar heridas graves

La indicación es avisar a Defensa Civil, al 103, o a la Policía de la Ciudad. Si el ave ya fue resguardada, debe colocarse en una caja de cartón con ventilación, en un lugar oscuro, silencioso y estable, sin darle agua ni comida hasta que la revise un profesional