WASHINGTON. El presidente Donald Trump tenía previsto cenar el domingo por la noche con Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, una de las empresas más influyentes del sector de la inteligencia artificial
Trump contó que se reuniría con Amodei a las 22, después de regresar a la base aérea de Andrews, en Maryland
Una disputa con el Pentágono
La cena se producirá dos días después de que Anthropic sufriera un revés judicial en su disputa con el Gobierno estadounidense por las restricciones impuestas al uso de sus productos en el Departamento de Defensa
El conflicto comenzó en febrero, cuando Trump y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, acusaron a la compañía de representar un riesgo para la seguridad nacional y la clasificaron como una amenaza para la cadena de suministro
Amodei se había negado a retirar sus objeciones, relacionadas con la posibilidad de que los sistemas de Anthropic fueran utilizados para vigilancia masiva o drones armados autónomos
El viernes, una corte federal de apelaciones rechazó el planteo de la empresa contra esa clasificación. La decisión permite al Pentágono continuar retirando de sus sistemas los modelos Claude, desarrollados por Anthropic
Advertencias sobre el avance tecnológico
Trump ha defendido el desarrollo de la inteligencia artificial y suele advertir que Estados Unidos debe mantenerse por delante de China en la competencia tecnológica
Amodei, sin embargo, pidió este mes desacelerar el ritmo de desarrollo de la industria para que las medidas de seguridad puedan acompañar la evolución de los sistemas
El ejecutivo advirtió que, sin una pausa, en un plazo de entre seis y doce meses la inteligencia artificial podría ser capaz de coordinar una red de agentes con capacidad para tomar el control de internet
Las preocupaciones sobre el futuro de estas tecnologías aumentaron dentro y fuera de la industria. Los sistemas más avanzados ya pueden resolver problemas que superan las capacidades humanas, aunque también existe el temor de que actúen de manera imprevisible y ejecuten tareas dañinas
En ese contexto, el director ejecutivo de OpenAI señaló que la empresa esperaría hasta el año próximo para comenzar a vender acciones a inversores en Wall Street, mientras concentra sus esfuerzos en la seguridad