WASHINGTON.- El presidente Donald Trump ordenó al Pentágono reducir de forma sustancial los ejercicios militares conjuntos previstos con Corea del Sur, una decisión que reabre una de sus viejas objeciones a este tipo de maniobras

En un mensaje publicado en redes sociales, Trump sostuvo que los entrenamientos programados para esta semana son demasiado caros y envían una señal “inapropiada y hostil” a Corea del Norte. También dijo que, durante su gestión, Pionyang ha tenido una actitud “no amenazante y respetuosa”

El mandatario afirmó además que le pidió recientemente al presidente surcoreano sumarse a los esfuerzos de Washington para desnuclearizar Irán, y que recibió una negativa

Una maniobra clave para la alianza

Los ejercicios estaban pensados para durar 11 días e involucraban a 18.000 soldados surcoreanos. Según la planificación militar, el objetivo era reforzar la preparación frente a eventuales amenazas norcoreanas

Entre las prácticas previstas figuraban operaciones conjuntas en escenarios complejos, con fuego real, maniobras de precisión y cruces de cursos de agua, además de la distribución de equipamiento militar preposicionado

La decisión llegó en un contexto de fuerte tensión regional. El viernes, Corea del Norte había advertido que tomaría medidas severas contra Estados Unidos y Corea del Sur, al describir los ejercicios como un ensayo de guerra ofensiva

Vieja presión sobre los juegos de guerra

No es la primera vez que Trump cuestiona estas maniobras. Durante su primer mandato también sorprendió al anunciar que quería detener los llamados “war games”, a los que había acusado de ser provocadores y de implicar un gasto excesivo

Trump volvió a mostrarse abierto al diálogo con Kim Jong Un, con quien se reunió tres veces en su primera presidencia para hablar sobre el programa nuclear norcoreano. Su mensaje más reciente llegó un día después de difundir una imagen junto al líder norcoreano y asegurar que ambos se llevan bien