El gobierno de Donald Trump reactivó su ofensiva para restringir la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos con dos órdenes ejecutivas firmadas esta semana. La iniciativa apunta tanto a nacimientos de extranjeros en territorio estadounidense como a nuevos supuestos que, según la Casa Blanca, quedarían fuera del beneficio automático

El anuncio llega después de que la Corte Suprema frenara en junio un intento previo de limitar ese derecho. Esta vez, la administración sostiene que ajustó el alcance de las medidas para intentar sortear ese revés, aunque varias de las disposiciones ya aparecen encaminadas a una nueva disputa judicial

Más excepciones, más frentes de conflicto

La Constitución estadounidense, a través de la 14ª Enmienda, reconoce la ciudadanía a quien nace en el país, con excepciones ya definidas para algunos hijos de diplomáticos. Las nuevas órdenes amplían ese margen al incluir a bebés nacidos de lo que el gobierno llama turismo de parto, hijos de personas vinculadas con embajadas, gobiernos extranjeros u organismos internacionales, y niños de padres asociados a grupos que la administración considera organizaciones terroristas

También aparece en la mira la ciudadanía derivada de la gestación subrogada. Legisladores republicanos ya habían impulsado propuestas para restringir ese acceso en casos de padres no ciudadanos, y especialistas advierten que el nuevo decreto abre interrogantes constitucionales adicionales

Turismo de parto bajo la lupa

La orden define el turismo de parto como el ingreso a Estados Unidos con una visa de no inmigrante con el propósito de dar a luz en el país. Ese comportamiento ya puede considerarse fraude migratorio si la intención es obtener la ciudadanía para el bebé, pero ahora la administración busca dar a los funcionarios consulares y migratorios más margen para negar visas o admisiones

Trump afirmó que el fenómeno alcanza a “cientos de miles” de casos, aunque esa estimación es vista como exagerada por expertos. Datos oficiales muestran que en 2024 nacieron casi 9.600 niños de madres extranjeras con domicilio fuera del país. Otra estimación privada calculó entre 20.000 y 26.000 casos al año

Las dudas sobre la aplicación real

La orden también apunta a supuestos intermediarios del turismo de parto, a quienes acusa de publicitar servicios para ocultar embarazos y facilitar viajes con ese fin. No obstante, no presenta evidencia sobre cuán extendido es ese negocio ni explica por qué los hijos nacidos en ese contexto quedarían excluidos de una protección constitucional

Desde la Casa Blanca sostienen que las medidas usan herramientas legales válidas y no contradicen los fallos de la Corte Suprema. Del otro lado, organizaciones civiles aseguran que el texto constitucional ya resuelve la cuestión y que ninguna orden ejecutiva puede modificarla

El nuevo intento, en cualquier caso, vuelve a poner a la ciudadanía por nacimiento en el centro de la agenda migratoria de Trump y anticipa una nueva pulseada en los tribunales