Los Testigos de Jehová modificaron su postura sobre el uso médico de la sangre. Desde septiembre, sus fieles pueden decidir individualmente si reciben transfusiones de componentes sanguíneos provenientes de otras personas o si donan los propios
La actualización no habilita el uso de sangre completa, cuya transfusión continúa siendo rechazada por la organización religiosa. La nueva disposición alcanza a los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, el plasma y las plaquetas
Una decisión personal sobre los tratamientos
El Cuerpo Gobernante, máxima autoridad de los Testigos de Jehová, explicó que la medicina moderna generó nuevos interrogantes sobre la aplicación de sus principios religiosos en contextos médicos
Según la nueva interpretación, cada cristiano debe evaluar si acepta determinados componentes en procedimientos quirúrgicos o tratamientos, y también si desea donar partes de su propia sangre. La congregación no debe intervenir ni juzgar la decisión de cada persona
La organización sostiene que la Biblia no se refiere de manera específica a los productos derivados de la sangre. Por ese motivo, considera que no está autorizada a establecer una prohibición más amplia que la expresamente indicada en las Escrituras
El antecedente de las autotransfusiones
En marzo de este año, los Testigos de Jehová ya habían permitido que sus fieles decidieran sobre la realización de autotransfusiones antes de una cirugía o intervención médica
La diferencia de la modificación anunciada en septiembre es que el criterio de decisión individual también se extiende a los cuatro componentes principales de la sangre cuando provienen de un tercero
Un cambio respecto de una prohibición histórica
La postura sobre las transfusiones se había establecido en 1945 a partir de una interpretación de un pasaje bíblico que ordena abstenerse de la sangre. En 1961, la organización dispuso la expulsión de quienes aceptaran componentes sanguíneos externos
Durante décadas, algunos fieles rechazaron transfusiones incluso en situaciones críticas, una práctica que generó fuertes cuestionamientos. El año pasado, en Neuquén, un juez de familia autorizó una intervención quirúrgica a un bebé recién nacido pese a la oposición de sus padres por motivos religiosos
La resolución judicial se basó en el principio del interés superior del niño y priorizó sus derechos a la vida y a la salud
El Cuerpo Gobernante pidió a sus miembros analizar cuidadosamente las consecuencias de su decisión. También señaló que algunos podrían rechazar todos los componentes, mientras que otros aceptarían solo determinados productos por considerar que representan una proporción menor de la sangre completa