Donald Trump volvió a instar al pueblo iraní a “levantarse y luchar” en medio de una nueva escalada de ataques entre Estados Unidos e Irán, al tiempo que minimizó el valor de las conversaciones atascadas entre ambos gobiernos

Un conflicto sin salida clara

En una publicación nocturna en redes sociales, el mandatario dijo que le importaba poco que Irán firmara un acuerdo que, según él, no tendría valor para ese país. También sostuvo que la posición de Washington había mejorado, con un control casi total del estrecho de Ormuz y una economía iraní en caída libre

Las declaraciones llegaron horas después de una nueva ronda de ataques estadounidenses y de la respuesta iraní. El mensaje contrastó con el tono de victoria que Trump ha intentado proyectar, mientras la guerra intermitente se prolonga sin un desenlace visible

El estrecho de Ormuz, en el centro de la presión

Irán ha atacado barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, lo que ha limitado con fuerza la capacidad de aliados de Estados Unidos para exportar petróleo y gas. A seis meses del inicio del conflicto, lejos de cerrarse, la disputa mantiene su impacto sobre una ruta estratégica para el comercio energético mundial

Trump también anunció que Estados Unidos estaba golpeando objetivos iraníes cerca del estrecho y advirtió que cualquier represalia recibiría una respuesta mucho más dura. En su mensaje, llegó a insinuar que, si la escalada continúa, quedaría muy poco de la República Islámica

Presión militar, costo político

Pese a sus amenazas, el presidente se muestra renuente a reanudar una campaña de bombardeos a gran escala. Al mismo tiempo, intenta apretar a Teherán con un bloqueo naval en puertos iraníes y con nuevas sanciones económicas

Pero China sigue siendo un apoyo clave para Irán: compra su petróleo y le provee materias primas y tecnología que sostienen su economía y su aparato militar. Para Washington, abrir un frente económico más amplio con Pekín tampoco parece una opción sencilla

Mientras tanto, el conflicto empieza a pasar factura dentro de Estados Unidos, tanto por su costo económico como por su posible impacto político de cara a las elecciones intermedias