Nicolás Russo volvió a cargar contra el arbitraje en el fútbol argentino después de la jugada polémica que marcó la derrota de Lanús ante Boca en la Bombonera. El presidente del club del sur sostuvo que la conducción arbitral necesita modificaciones y advirtió que la relación institucional con la AFA cambiará de tono

Reclamo por las designaciones

Russo señaló a Federico Beligoy como principal responsable del sistema de designaciones y consideró que su ciclo está agotado. También expresó su malestar por la actuación de Germán Delfino en el VAR frente a Boca y recordó que ya había pedido que no volviera a dirigir partidos de Lanús

En la misma línea, mencionó antecedentes con Nazareno Arasa en encuentros ante Instituto y remarcó que, cuando un juez queda bajo sospecha por una mala tarea, debería ser apartado por un tiempo en lugar de recibir nuevas designaciones

Críticas al criterio disciplinario

El dirigente también se refirió al planchazo de Leonel Flores sobre Sasha Marcich, sancionado solo con amarilla en cancha por Pablo Dóvalo. Russo cuestionó la explicación posterior sobre la jugada y sostuvo que una infracción grave debe ser castigada como tal, sin depender del daño final que sufra el futbolista

Además, se mostró disconforme con la suspensión de Fernando Espinoza luego del episodio protagonizado en el partido entre Belgrano y Defensa y Justicia, y consideró exagerada la medida tomada en ese caso

Tapia, con respaldo institucional

Pese a sus críticas, Russo diferenció a Claudio Tapia del conflicto arbitral. Dijo que la gestión administrativa de la AFA es correcta, que los clubes cobran en tiempo y forma y que el problema pasa por el funcionamiento del arbitraje

También insistió en que la situación afecta no solo a Lanús sino a todos los clubes, y remarcó que su obligación es representar el malestar del plantel, del cuerpo técnico y de los hinchas