Turquía propondrá que la huella ambiental de la inteligencia artificial forme parte de la agenda de la COP31, que se celebrará en noviembre en la ciudad de Antalya

La iniciativa contempla promover un uso de la IA compatible con los objetivos climáticos y pedir a las empresas tecnológicas que abastezcan sus centros de datos con energías limpias

Más consumo energético y mayor transparencia

Murat Kurum, presidente de la COP31 y ministro turco de Clima, señaló que la cumbre analizará el aumento del consumo energético asociado al desarrollo de la inteligencia artificial y su impacto sobre las emisiones

El funcionario sostuvo que los gobiernos deben comenzar a establecer condiciones para enfrentar este desafío. También reclamó transparencia a las compañías sobre la energía que utilizan y planteó que sus operaciones se alimenten con fuentes de bajas emisiones

Durante la conferencia se presentarán además proyectos piloto destinados a mostrar aplicaciones responsables de la inteligencia artificial en la práctica

Electrificación y energías renovables

Entre las prioridades de Turquía figura alcanzar un acuerdo para que, en 2035, el 35% del consumo energético sea eléctrico. El objetivo busca reducir la quema de combustibles fósiles, una de las principales fuentes de gases de efecto invernadero

Para que la electrificación contribuya a la lucha contra el cambio climático, el aumento de la generación debería apoyarse principalmente en fuentes como la energía solar y la eólica. Sin embargo, el plan turco denominado “35x35” no precisa cómo se incrementará la producción eléctrica a escala global

La COP31 también incluirá propuestas para disminuir las emisiones provenientes de los residuos, fortalecer la adaptación de las ciudades al cambio climático e impulsar la electrificación

Los países mantienen posiciones enfrentadas sobre la manera de abandonar progresivamente los combustibles fósiles. Por ese motivo, no se prevé un avance significativo sobre ese punto en la cumbre, que comenzará el 9 de noviembre