KATMANDÚ.– Inundaciones repentinas y un alud de barro devastaron este miércoles comunidades de la frontera entre Nepal y el Tíbet y dejaron al menos 160 muertos: 157 en territorio nepalés y tres del lado chino. Además, hay cientos de desaparecidos en ambas zonas y los equipos de emergencia siguen buscando sobrevivientes entre aldeas arrasadas, rutas destruidas y puentes arrancados por la corriente
Una frontera convertida en zona de desastre
El golpe fue especialmente duro en los distritos montañosos del norte de Nepal, donde los ríos desbordados se llevaron viviendas, vehículos, caminos y centrales hidroeléctricas. Las imágenes de la zona mostraban casas cubiertas de lodo hasta el segundo piso, autos enterrados y restos atrapados entre árboles y cables
Las autoridades nepalíes informaron que 484 personas seguían sin ser localizadas, entre ellas 391 extranjeros. Entre los viajeros desaparecidos había ciudadanos de India, Estados Unidos, Australia, Gran Bretaña y Canadá, además de personas de al menos 26 países que se encontraban en la región afectada
El embajador argentino en la India y concurrente en Nepal expresó su solidaridad con las víctimas y señaló que, por el momento, no hay argentinos entre los afectados. La representación diplomática sigue monitoreando la situación de los connacionales en el país
Rescate difícil y ayuda internacional
Una parte de los turistas indios desaparecidos participaba de una peregrinación hacia el monte Kailash, en el Tíbet. Otros 62 nepaleses se encontraban en una caminata hacia el lago Gosaikunda, en coincidencia con una festividad religiosa prevista para el viernes. También había al menos 28 policías con los que se perdió contacto
Corea del Sur informó que algunos de sus ciudadanos que trabajaban en la construcción de una central hidroeléctrica estaban entre los desaparecidos. Malasia, por su parte, dijo haber perdido contacto con 11 de sus ciudadanos en Rasuwa
Del lado chino, las autoridades del Tíbet reportaron al menos tres muertos y 265 desaparecidos en la zona de Gyirong, donde un torrente de barro cortó rutas, comunicaciones y el suministro eléctrico. Aún no estaba claro si alguna de esas cifras se superponía con las difundidas por Nepal
El gobierno nepalés desplegó policías, militares y equipos de emergencia, y pidió asistencia a India y China. Las condiciones climáticas y el alto nivel del agua dificultaban el aterrizaje de helicópteros en varias localidades
El primer ministro indio se comunicó con su par nepalí y ofreció apoyo humanitario. Otros gobiernos también manifestaron su solidaridad y recomendaron a sus ciudadanos en la zona seguir las indicaciones de seguridad locales. En China, el presidente Xi Jinping ordenó reforzar la búsqueda de desaparecidos y los sistemas de alerta temprana
Qué pudo haber provocado la crecida
Los especialistas creen que el desastre pudo haberse iniciado con una gran avalancha de hielo y rocas desprendida de un glaciar. Ese desprendimiento habría bloqueado un río de forma temporal y provocado luego una descarga súbita de agua aguas abajo
Investigadores señalaron al río Lhende Khola, afluente del Bhotekoshi, como uno de los puntos clave del fenómeno. Según esa hipótesis, una masa de hielo y roca del lado nepalés obstruyó el cauce y liberó después una crecida violenta
Además, se registró un sismo de magnitud 4,4 durante la madrugada, cerca de la frontera tibetana. Las autoridades analizaban si ese movimiento pudo haber contribuido al desprendimiento
No es la primera vez que la región sufre un episodio similar. En agosto del año pasado, el desborde de un lago glaciar en el Tíbet provocó otra inundación repentina en el mismo sistema fluvial, con nueve muertos, 24 desaparecidos y la destrucción del Puente de la Amistad
El Himalaya, cada vez más expuesto
La tragedia volvió a mostrar la vulnerabilidad del Himalaya frente al calentamiento global. La región se está calentando más rápido que muchas otras zonas del planeta y sus glaciares pierden masa con creciente velocidad
Ese retroceso eleva el riesgo de avalanchas, desbordes de lagos glaciales, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra, fenómenos que pueden activarse en pocos minutos y afectar a comunidades situadas kilómetros aguas abajo
El impacto también alcanzó a la economía nepalí: el Ministerio de Energía informó que las inundaciones afectaron unos 430 megavatios de generación eléctrica, más del 12% de la capacidad hidroeléctrica instalada del país
Con poblaciones aisladas, zonas aún inaccesibles para los rescatistas y cientos de personas sin localizar, las autoridades advirtieron que el número de víctimas todavía podría aumentar