El Dalái Lama manifestó este jueves su solidaridad con las personas afectadas por las inundaciones que golpearon a Nepal y al Tíbet. En un mensaje, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y pidió que se apliquen medidas de ayuda para los damnificados

También advirtió que la repetición de este tipo de desastres puede estar vinculada con causas más profundas, entre ellas el cambio climático, y reclamó que se adopten medidas de seguimiento para reducir el riesgo de nuevos episodios

Un saldo que sigue aumentando

Mientras tanto, los equipos de rescate continúan trabajando en la frontera entre Nepal y China, donde una avalancha de lodo y agua provocada por el colapso de un glaciar arrasó varias comunidades

Las autoridades de Nepal informaron 826 personas desaparecidas y 165 fallecidos. En los distritos más afectados, Nuwakot y Rasuwa, se intensificaron las tareas de búsqueda y asistencia

En el lado tibetano, las autoridades chinas reportaron 558 desaparecidos, entre ellos 260 extranjeros. Además, confirmaron tres muertos y el rescate de dos aldeanos

Una zona cada vez más vulnerable

La crecida no fue un hecho aislado. El sistema fluvial Lhende Khola sufrió dos grandes inundaciones en apenas 14 meses, un síntoma de la inestabilidad que atraviesa el sistema glaciar del Himalaya

El antecedente más reciente se produjo en agosto del año pasado, cuando el desborde de un lago glaciar en el Tíbet dejó nueve muertos y destruyó infraestructura clave, incluido un puente entre Nepal y China

Imágenes aéreas mostraron caminos destrozados, viviendas cubiertas por barro y vehículos sepultados. En Nuwakot, el agua llegó hasta los segundos pisos de algunos edificios y dejó a varios vecinos aislados

Un residente de Dhunge bazar resumió la rapidez de la tragedia: en media hora, dijo, la inundación arrasó con todo el mercado y todavía no se sabía cuántas personas habían muerto o seguían desaparecidas

Las primeras evaluaciones oficiales confundieron el fenómeno con un sismo, pero luego se confirmó que se trató de un colapso glaciar que generó un flujo de escombros aguas abajo. Especialistas en Katmandú señalaron que el nivel del río Trishuli subió hasta nueve metros en media hora, lo que evidencia la violencia de la crecida

Expertos en gestión del riesgo insistieron en la necesidad de sistemas de alerta temprana y de respuestas más rápidas ante eventos extremos cada vez más frecuentes en el Himalaya