Empezar una reforma sin tener atados los detalles puede convertir un presupuesto razonable en una factura mucho más alta. Esa es la advertencia de Luke Burford, constructor y cofundador de una empresa de comparación de presupuestos, que insiste en que muchas de las complicaciones aparecen antes de que arranque la obra

Su principal consejo es no decidir solo por el precio. Si varias ofertas son parecidas y una llega con un descuento del 30%, sostiene que probablemente falta algo y que el coste terminará apareciendo después. También desaconseja entregar anticipos elevados: un profesional solvente, dice, no necesita un 40% por adelantado

Las preguntas que conviene hacer antes de contratar

Burford recomienda pedir referencias recientes, no solo las más favorables, y revisar los seguros del contratista. También sugiere aclarar quién se encargará realmente del trabajo diario, porque la persona que presenta el presupuesto no siempre es la misma que estará en la obra

Entre los errores más frecuentes del cliente, señala los depósitos altos, empezar sin un contrato adecuado y no pactar cómo se cobrarán los cambios. Para él, ahí se dispara el gasto: las modificaciones son el punto en el que se rompen muchos presupuestos

Decidir antes sale más barato

El constructor defiende cerrar cuanto antes las decisiones sobre cocina, azulejos y sanitarios. Cada cambio a mitad de obra, afirma, encarece el proyecto y retrasa los plazos. También recomienda no recortar en estructura, cubierta o impermeabilización, porque son elementos que luego no se pueden corregir con facilidad

En su opinión, la indecisión es uno de los factores más caros en una reforma. Incluso advierte contra la costumbre de rebajar por sistema el precio: si un presupuesto bien calculado se reduce demasiado, es probable que se recorte después en la ejecución

Lo que no se ve también importa

Burford también recuerda que el valor de reventa debe tenerse en cuenta. Pone como ejemplo reformas demasiado ambiciosas para una calle o un barrio donde ese gasto difícilmente se recuperará. En ese sentido, cita las piscinas como una inversión cara de construir y de mantener

Para detectar a un mal profesional, aconseja fijarse en los acabados visibles: baldosas desniveladas, puertas que rozan o enchufes torcidos pueden revelar problemas mayores detrás de las paredes. Además, alerta sobre defectos en puertas cortafuegos y otros remates que suelen pasar desapercibidos

Si se compra una vivienda, recomienda revisarla con mal tiempo, porque así afloran mejor las humedades, las grietas, los problemas de cubierta, canalones y chimeneas, o los suelos desnivelados. En obra nueva, por último, pide revisar cada remate antes de la entrega y dejar por escrito una lista completa de defectos