El crucero residencial Odyssey suspendió su viaje mundial en Camboya debido al fuerte aumento de los costos del combustible. La decisión obligó a sus pasajeros a dejar el barco, que funcionaba como una vivienda flotante

La embarcación había iniciado hace dos años una travesía de tres años por los siete continentes. El proyecto combinaba la vida prolongada en el mar con visitas a distintos países

El gasto mensual de combustible por camarote, que históricamente promediaba 1.800 dólares, llegó a entre 6.000 y 8.000 dólares en algunas zonas de Asia durante la guerra en Irán

La empresa intentó reducir el consumo navegando más despacio y permaneciendo más tiempo en los puertos. Sin embargo, esas medidas no compensaron el incremento de los costos

El barco llegó al puerto autónomo de Sihanoukville el 23 de octubre para una visita de cinco días. Tenía previsto continuar hacia Vietnam, pero permanecía allí el miércoles

El Odyssey transportaba a 203 pasajeros de 15 nacionalidades, en su mayoría estadounidenses, y contaba con 156 tripulantes. Su capacidad era de 650 residentes

Los pasajeros recibieron la indicación de abandonar la embarcación. La situación de la tripulación no estaba clara

La compañía informó que no podía continuar absorbiendo las pérdidas operativas y que trasladar todo el aumento de costos a los residentes no era una solución viable. Mientras busca reestructurarse, dijo que concentraría sus esfuerzos en apoyar a pasajeros, tripulantes y empleados

El itinerario del Odyssey estaba confirmado hasta noviembre de 2027. La empresa también había previsto poner en servicio un segundo crucero residencial a comienzos de 2029, aunque la suspensión no precisó qué ocurrirá con ese proyecto