Un juez de Honduras resolvió este lunes que el ex presidente Juan Orlando Hernández no irá a prisión mientras avanza el juicio en su contra por fraude y lavado de dinero
La decisión llega después de su regreso al país, tras el indulto concedido por Donald Trump en Estados Unidos por cargos vinculados al narcotráfico. El caso es observado de cerca por su impacto sobre la credibilidad del sistema judicial hondureño
Una causa que pone a prueba a la justicia
Hernández, de 57 años, gobernó Honduras entre 2014 y 2022. Durante ese período, fiscales estadounidenses lo describieron como un antiguo aliado en la lucha antidrogas que terminó condenado a 45 años de cárcel en Estados Unidos tras ser extraditado al finalizar su mandato
Ahora enfrenta en Honduras cargos ligados al expediente conocido como Pandora I. La investigación apunta a una red de exfuncionarios de alto rango que, entre 2010 y 2013, habría autorizado y ampliado desembolsos públicos por más de 10,8 millones de dólares, unos 288 millones de lempiras, a distintas fundaciones
Fondos, campañas y maniobras presuntas
Según la unidad anticorrupción UFERCO, Hernández se habría beneficiado de esos fondos y habría recibido al menos 2,3 millones de dólares, cerca de 62 millones de lempiras, para su campaña política mediante empresas de fachada, intermediarios y contratos ficticios
El exmandatario permaneció en Estados Unidos hasta que en junio quedó suspendida la orden de captura en su contra en Honduras. Aunque la fiscalía pidió que siguiera detenido durante el proceso, el juez rechazó esa solicitud
Como medidas de control, Hernández no podrá salir del país y deberá presentarse cada semana ante el tribunal. Él negó los cargos y sostuvo que enfrenta una causa que, según dijo, carece de base legal
Su próxima audiencia fue fijada para el 12 de agosto