En Santa Teresa, Costa Rica, el surfista Diego Jiménez eligió el mar para despedir a Thai, su perro y compañero durante 16 años. Ambos habían atravesado juntos una larga etapa de vida y también una lucha contra el cáncer
Un homenaje íntimo en el océano
Lejos de una despedida tradicional, Jiménez organizó un gesto cargado de simbolismo: colocó flores y pétalos y remó hacia aguas más profundas con Thai sobre su tabla. Ya en medio del mar, se detuvo para acariciarlo por última vez y luego se sumergió con él en el agua
La playa, el lugar que los unía
Para el surfista, ese escenario tenía un valor especial. Thai había formado parte de su rutina como surfista y durante años lo esperaba al volver de cada jornada en el agua
En un mensaje publicado en sus redes, recordó cómo el perro lo acompañaba, atento a sus movimientos y siempre listo para recibirlo después de surfear. También escribió que ahora su compañero estaba “en la luz” y que su misión se había cumplido
Un mensaje de despedida
Jiménez evocó las salidas a la playa y describió ese entorno como su refugio compartido. Además, agradeció a quienes conocieron y cuidaron a Thai durante su vida y pidió recordarlo con amor
Su despedida terminó con una frase breve y dolorosa: “Te amo, cabezón, te voy a echar de menos”