El romero (Rosmarinus officinalis L.) es una planta aromática perenne de la familia Lamiaceae, al igual que la menta, el tomillo y la salvia. Originario de la región mediterránea y el Cáucaso, puede crecer en distintos tipos de suelo y actualmente se cultiva en diferentes partes del mundo
Sus usos tradicionales se remontan a la Antigüedad. Romanos y griegos lo asociaban con efectos calmantes, relajantes y beneficios sobre la memoria. En la actualidad, sus hojas y aceites se utilizan en gastronomía, fitoterapia, aromaterapia y preparaciones tópicas
Tres posibles beneficios del romero
Puede ayudar a aliviar dolores y lesiones superficiales
Los registros antiguos mencionan el uso de flores y ramas de romero en ungüentos destinados a tratar llagas y aliviar molestias. Sus compuestos bioactivos, entre ellos distintos polifenoles, se relacionan con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes
Se estudia por su relación con la memoria y el estado de ánimo
Algunas investigaciones analizaron el impacto del romero y de sus componentes sobre el sistema nervioso. Los resultados apuntan a posibles efectos sobre la memoria, la actividad neuronal y el estado de ánimo
De manera tradicional, esta planta también se empleó para afrontar el insomnio, los trastornos emocionales y la depresión. Sin embargo, estos usos no reemplazan la evaluación ni el tratamiento indicados por profesionales de la salud
Presenta resultados preliminares en el ámbito cardiovascular
La evidencia disponible todavía es limitada, aunque algunos ensayos observaron cambios favorables en los niveles de lípidos y glucemia luego de consumir suplementos de romero. En un estudio pequeño con personas diabéticas se utilizó una dosis de 3 gramos diarios
Otra investigación registró una disminución de la presión arterial en personas hipertensas que tomaron una infusión diaria durante 45 días. Estos resultados son iniciales y no permiten considerar al romero como sustituto de un tratamiento médico
Formas de consumirlo
- En infusiones o tisanas.
- Como condimento, con hojas frescas o secas.
- En aceite esencial, utilizado en un difusor o diluido para aplicaciones externas.
- En suplementos, cápsulas o extractos.
Las hojas frescas pueden conseguirse en verdulerías y el romero seco, en dietéticas. Como referencia de consumo, se recomienda no superar los 4 gramos diarios de romero seco usado como condimento. Las hojas frescas pueden consumirse en una cantidad de entre 3 y 12 gramos al día
La infusión no debería superar las dos tazas diarias. Además, el aceite esencial no es apto para el consumo alimentario