En 2021, Enrique Moris compartió en redes sociales el ticket de una cena en un exclusivo establecimiento de Marbella, España. Su intención era cuestionar que un empleado le reclamara una propina adicional después de que el grupo hubiera pagado un cargo de 372 euros por el servicio
La salida había reunido a ocho personas y terminó con una cuenta total de 4098 euros. El comprobante incluía bebidas alcohólicas, hamburguesas y el importe correspondiente al servicio de mesa
El contenido del ticket cambió el eje de la discusión
Entre los consumos figuraban 13 cervezas, ocho gaseosas, 11 botellas de agua y más de 40 chupitos de bebidas alcohólicas. También aparecían ocho hamburguesas, con un valor de 28 euros cada una, y una botella de champagne Dom Pérignon de 1000 euros
Moris cuestionó que el camarero le pidiera una gratificación luego de que el restaurante hubiera aplicado el cargo por servicio. Sin embargo, las críticas se concentraron en el monto de la cena y en la decisión de hacer público el reclamo
La publicación superó los 6000 retuits, reunió alrededor de 4000 comentarios y obtuvo 3700 me gusta. Muchos usuarios consideraron contradictorio gastar más de 4000 euros en una comida y, al mismo tiempo, cuestionar el pedido de una propina
Una respuesta sobre sus ganancias volvió a generar críticas
El episodio continuó cuando Moris respondió a los cuestionamientos con una referencia a su actividad como day trader, es decir, a la realización de operaciones financieras de corto plazo
Según explicó en otra publicación, había recuperado el valor de la comida en 10 minutos de operaciones bursátiles. También difundió una imagen vinculada con esas operaciones, pero el mensaje no puso fin a la controversia y fue interpretado por otros usuarios como una muestra de ostentación