Los monjes del Convento da Glória, en Juiz de Fora, Minas Gerais, Brasil, son los únicos que podrán probar una cerveza elaborada a partir de una receta del siglo XIX
La bebida, de estilo Belgian Dubbel, fue recreada por la cervecería brasileña Hofbauer Brewery junto con el historiador holandés Henri Reuchlin y el experto cervecero belga Luc De Raedemaeker
Una elaboración con métodos históricos
La receta fue descubierta en los Países Bajos por Reuchlin. Para reproducirla, el equipo respetó tanto los ingredientes como las técnicas utilizadas en las abadías de la región hace dos siglos
La producción se realizó con equipos históricos pertenecientes al propio Convento da Glória. Por ese motivo, la cerveza fue bautizada A cerveja do Convento, es decir, “La cerveza del convento”
La relación entre la cerveza y los monasterios se remonta a la Edad Media. La primera producción documentada en instituciones monásticas corresponde al siglo IX
Hofbauer Brewery también mantiene un vínculo histórico con esa tradición. La compañía fue fundada en 1894 por los misioneros redentoristas holandeses Mathias Tulkens y Francisco Lohmeyer
Una edición exclusiva para el convento
Reuchlin supervisó la elaboración durante una visita a Brasil, adonde había viajado para participar en el Concurso de Cervezas Artesanales de Minas Gerais. De Raedemaeker también intervino en el control de la producción
El resultado fue una edición limitada de 600 litros. La bebida no será comercializada y su consumo quedará restringido al convento donde fue elaborada
La recreación coincide con el renovado interés por los estilos de cerveza belga y con el décimo aniversario de la inclusión de la cerveza belga en la lista de alimentos reconocidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO