TEHERÁN. Najmeh Amini, una estudiante iraní de 23 años, fue condenada a muerte por publicaciones consideradas blasfemas en redes sociales. La joven permanece detenida en la prisión de Vakilabad, en Mashhad, donde también recibió una pena de 12 años, seis meses y un día de prisión en otra causa
La condena capital fue dictada el 16 de septiembre y aún no es definitiva. Amini puede recurrir ante el Tribunal Supremo de Irán
Dos procesos judiciales
La joven enfrenta dos causas separadas. En el Tribunal Revolucionario de Mashhad fue condenada por cargos que incluyen actuar contra la seguridad nacional y difundir propaganda contra el régimen
En el proceso penal, la acusación inicial por insultar a figuras religiosas fue modificada por el cargo de sab ol-nabi, una figura legal traducida como “insultar al profeta”. Ese delito puede ser castigado con la pena de muerte en Irán
La legislación iraní contempla excepciones cuando las expresiones se producen bajo los efectos de sustancias o sin una intención deliberada. Según el relato de Amini, ella había realizado las publicaciones mientras atravesaba alucinaciones después de consumir hongos con amigos
Su abogado sostuvo que se había tratado de un desliz verbal. Sin embargo, el juez rechazó el argumento y cuestionó por qué la joven no había insultado, en ese estado, a otras personas o a países enfrentados con el régimen, como Estados Unidos e Israel
Detención durante las protestas
Amini fue detenida el 31 de enero en el centro comercial Ferdowsi, en Mashhad, durante las protestas que se extendieron por Irán. Luego fue trasladada a la prisión de Vakilabad
Las movilizaciones habían comenzado el 28 de diciembre de 2025, después de una fuerte caída del rial frente al dólar. Las primeras manifestaciones estuvieron impulsadas por comerciantes y, más tarde, sumaron a estudiantes y otros sectores sociales
Los reclamos por la devaluación y el aumento de los precios derivaron en consignas contra el régimen de la República Islámica. En un informe difundido en mayo se había denunciado que el arresto de Amini fue violento y que enfrentaba acusaciones de “enemistad con Dios”, colaboración con Israel, insultos al líder supremo y al profeta, y resistencia a la autoridad
Pedido de intervención internacional
En un audio enviado desde la cárcel en septiembre, Amini pidió la intervención de las Naciones Unidas, abogados y organizaciones de derechos humanos para revisar su situación. “Soy una joven inocente con tantas esperanzas y sueños”, expresó
Mahmood Amiry-Moghaddam, director de Iran Human Rights, advirtió que el caso podría ampliar el uso de la pena capital contra expresiones pacíficas difundidas en redes sociales
La organización reclamó una respuesta internacional ante una condena conocida en un año en el que, según sus registros, Irán ya ejecutó a más de 600 personas