En mayo de 2026, el King’s College Hospital de Londres inauguró una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en la azotea de su edificio. El espacio, denominado King’s Critical Care Roof Garden, permite que pacientes conectados a sistemas de soporte vital accedan al aire libre y a la vegetación

La terraza puede recibir hasta seis camas al mismo tiempo. Cada una se ubica junto a armarios médicos preparados para soportar el sol, la lluvia y el viento, con tomas de corriente, gases medicinales y conexiones de datos

De esta manera, el jardín conserva los recursos y los niveles de seguridad propios de una UCI convencional, aunque incorpora sectores abiertos y algunas áreas cubiertas

Un diseño pensado para estimular los sentidos

El paisajismo fue desarrollado por Nigel Dunnett junto con la diseñadora Sarah Price. La propuesta combina especies autóctonas con plantas de distintas texturas y hierbas aromáticas como romero, salvia y orégano

La presencia de estas especies busca que los pacientes no solo observen el entorno, sino que también puedan interactuar con él mediante el tacto y el olfato. El conjunto fue concebido, además, como una terraza de bajo mantenimiento

Un espacio para estudiar la recuperación

El equipo de cuidados intensivos utiliza el jardín para analizar cómo el aire fresco, la vegetación y la luz natural pueden ayudar a combatir el estrés, reducir la presión arterial y acortar las internaciones

El doctor Tom Best, director del departamento, sostiene que el contacto con la naturaleza puede contribuir a aliviar el delirio y las alucinaciones frecuentes durante el aislamiento hospitalario. Así, el entorno clínico se convierte en un apoyo para la recuperación y el bienestar emocional de los pacientes y sus familias

La investigación también contempla los efectos físicos, cognitivos y psicológicos a largo plazo. Además, estudia de qué manera el uso del jardín puede beneficiar al personal médico, especialmente al reducir la carga de trabajo y facilitar el manejo del estrés