San Francisco vuelve a poner en primer plano uno de sus símbolos contraculturales más reconocibles: el autobús escolar de Ken Kesey, conocido como “Furthur”, regresa a la ciudad después de seis décadas como pieza central de una nueva exposición dedicada al legado de los Grateful Dead
La muestra, que abre el sábado, también exhibe el BMW de Jerry Garcia, líder de la banda, conservado en excelente estado y nunca antes mostrado al público. Ambos objetos funcionan como ejes de una propuesta inmersiva que busca recrear los colores, sonidos y atmósfera del universo hippie de los años 60 en San Francisco
Un viaje que marcó una época
Kesey recorrió Estados Unidos en ese autobús, pintado con diseños brillantes y ondulantes, junto con su grupo de seguidores, los Merry Band of Pranksters. El trayecto, impulsado por arte, música y drogas alucinógenas, quedó asociado a la expansión de la escena psicodélica en el país
De regreso en California, Kesey organizó las llamadas “acid tests”, reuniones en las que participaron músicos locales que después darían origen a los Grateful Dead. El autobús terminó convertido en un rasgo definitorio de تلك experiencia y de las reuniones que luego se trasladaron por el área de la bahía
Memoria hippie y comunidad
La exposición también propone una lectura más amplia sobre la herencia cultural de la banda y su vínculo con la ciudad. San Francisco fue el centro de su formación, desde la vida en una vieja casa victoriana en Haight hasta su papel en el Verano del Amor de 1967
El proyecto busca conectar esa historia con el presente mediante arte, música y activismo. Los organizadores plantean la muestra como un espacio para el encuentro entre visitantes, con la idea de que la experiencia compartida reproduzca parte del espíritu comunitario asociado a los conciertos de la banda
Recorrido inmersivo y restauración pendiente
El montaje incluye intervenciones de actores, un túnel oscuro con espejos y una sala con conversaciones guiadas entre pequeños grupos. También habrá una demostración de “liquid light show”, una técnica visual de los años 60 que proyecta patrones psicodélicos en movimiento sobre el espacio
Además, la muestra incorpora fotografías de conciertos en Golden Gate Park y una estación de serigrafía para que el público produzca sus propias obras. El proyecto servirá también para impulsar la restauración del autobús “Furthur”, hoy deteriorado, que recibió su nombre por un error tipográfico en su letrero de destino
La exposición permanecerá abierta hasta el 25 de octubre y coloca otra vez en escena un vehículo que no solo transportó a Kesey y sus compañeros, sino que terminó convertido en una consigna: seguir adelante, seguir creando y seguir explorando