La Bolsa de Nueva York cerró el martes con una suba contundente. Dos de sus principales índices alcanzaron nuevos récords, impulsados por la caída del petróleo y por una serie de resultados empresariales mejor de lo esperado

El Dow Jones avanzó 1,71% y terminó en 54.085,88 puntos, luego de haber marcado un máximo en la jornada previa. El S&P 500 ganó 1,79% y cerró en 7.736,52 unidades, por encima de su récord anterior de comienzos de junio. El Nasdaq, en tanto, subió 2,59%

Señales de alivio en el mercado energético

El movimiento de los precios respondió, en parte, a comentarios sobre el estrecho de Ormuz. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, habló de avances en las negociaciones con Irán y Omán, países cuyas costas bordean esa vía marítima estratégica

Además, el ministro de Finanzas, Scott Bessent, sostuvo que existía la posibilidad de llegar a un acuerdo para reabrir el estrecho antes del miércoles. Esas declaraciones empujaron a la baja el crudo y también los tipos de interés

El barril de Brent, referencia internacional del petróleo, volvió a ubicarse por debajo de los 80 dólares

Los balances vuelven al centro de la escena

Con menos presión desde la energía, los inversores volvieron a concentrarse en la marcha de las empresas. La temporada de resultados sigue mostrando cifras muy sólidas y, según analistas del mercado, se perfila como una de las mejores de los últimos años, incluso con expectativas elevadas

Entre las novedades más esperadas estaba la publicación de los primeros resultados de SpaceX desde su entrada récord en la Bolsa en junio. Tras el cierre del mercado, la empresa de Elon Musk informó que sus ingresos crecieron 92% y duplicaron los del segundo trimestre frente al mismo período del año anterior