Facundo Moyano afirmó que decidió cambiar de abogados por su disconformidad con el trabajo realizado por Alfredo Gascón y Miguel Molina, quienes lo representaban en la causa en la que está imputado por lesiones leves y privación ilegal de la libertad en un contexto de violencia de género

“La decisión de cambiar la representación legal fue exclusivamente mía”, sostuvo el sindicalista. También explicó que designó al abogado Alejandro Valle para trabajar tanto en el expediente como en cuestiones vinculadas con la difusión y el tratamiento público del caso

La nueva defensa estará integrada por Valle y Darío Saldaño. El primero es especialista en criminología y docente de la Ley 26.485, de Protección Integral a las Mujeres. Saldaño representó a Julieta Makintach en el jury que terminó con su destitución como jueza de San Isidro

El motivo del reemplazo

La salida de Gascón y Molina había sido comunicada a la fiscal Florencia Nocerez, quien está a cargo de la investigación. En el escrito presentado por los abogados se mencionaron “desavenencias insalvables” en la estrategia defensiva

Moyano rechazó esa explicación. Dijo que no existieron diferencias irreconciliables, sino que no estaba conforme con la tarea desarrollada por sus anteriores representantes

“El expediente donde estoy imputado es sencillo y no presenta ninguna complejidad judicial. Ni siquiera existe una víctima”, manifestó. A la vez, señaló que el caso tiene una importante exposición mediática y un impacto político, razones por las que consideró necesario modificar su defensa

La detención y las medidas impuestas

Moyano fue detenido el 4 de agosto, luego de que él y Candela Arizaga, de 23 años, fueran interceptados por efectivos de la Policía de la Ciudad en la zona de Sucre y Virrey Vértiz, en Belgrano

La joven había salido del edificio donde vive el sindicalista, ubicado en la avenida del Libertador al 5400. Después de declarar en la audiencia de intimación de los hechos, Moyano fue excarcelado, aunque quedó sujeto a distintas pautas de conducta, entre ellas una restricción de acercamiento a su expareja

Los testimonios incorporados al expediente

Varios testigos declararon que no habían presenciado situaciones de violencia entre Moyano y Arizaga. Atilio Césari, vecino del edificio, afirmó que durante ese fin de semana no escuchó movimientos ni gritos provenientes del departamento del sindicalista

Nelson Maza y Juan Ramón Pavón, empleados de seguridad del inmueble, también negaron haber visto conflictos o episodios de violencia entre la pareja

El oficial inspector Matías Ríos fue quien intervino el 4 de agosto y confeccionó el acta que dio inicio a la investigación. Allí dejó asentado que Arizaga le había dicho que había sido golpeada y retenida contra su voluntad

Sin embargo, al declarar ante la fiscal, Ríos sostuvo que no observó lesiones visibles en la joven. También explicó que algunos dichos atribuidos a Arizaga no fueron incluidos en una declaración posterior porque ya figuraban en el acta inicial

La oficial Carolina Verón, quien estuvo junto a Arizaga en el Hospital Pirovano, declaró que la joven preguntó por Moyano y expresó: “A mí no me hizo nada”. Según Verón, Arizaga nunca le manifestó que el sindicalista hubiera ejercido violencia sobre ella

Rocío Averanga, médica del SAME, señaló que intentó consultar a la joven sobre posibles golpes, pero describió sus respuestas como vagas y entendió que la respuesta había sido negativa

Por su parte, Miriam García, empleada doméstica del departamento de Moyano, describió como “bueno” y “cariñoso” el vínculo que observaba entre el sindicalista y Arizaga