Las fuerzas armadas de Estados Unidos y Corea del Sur concluyeron antes de lo previsto sus maniobras anuales, en una señal de acercamiento hacia Corea del Norte que, sin embargo, no alcanzó para destrabar una nueva ronda de conversaciones

El cierre anticipado de los ejercicios Ulchi Freedom Shield se produjo seis días antes del calendario original, después de que Donald Trump ordenara reducir de manera sustancial el despliegue apenas antes de su inicio. El presidente estadounidense atribuyó esa decisión a su vínculo con Kim Jong Un y al rechazo de Seúl a respaldarlo en relación con la guerra en Irán

Respuesta de Pionyang

Kim Yo Jong, hermana influyente del líder norcoreano, desestimó el gesto y sostuvo que la naturaleza “provocadora” de las maniobras no cambia solo por una reducción en su duración y tamaño

Al día siguiente, Corea del Norte lanzó unos 10 misiles balísticos de corto alcance hacia el mar, en aparente cumplimiento de su advertencia previa de responder a los ejercicios conjuntos, que considera una simulación de invasión

El Comando del Pacífico de Estados Unidos afirmó que esos lanzamientos no representaban una amenaza inmediata para el territorio estadounidense ni para sus aliados, y reiteró el compromiso de Washington con la defensa de su país y de sus socios en la región

Un diálogo que sigue lejos

La declaración de Kim Yo Jong enfrió las expectativas de una reanudación temprana del diálogo entre Trump y Kim Jong Un, cuya diplomacia nuclear fracasó en 2019

Desde entonces, el líder norcoreano reforzó sus programas nuclear y misilístico, profundizó su alineamiento con Rusia en la guerra contra Ucrania y dejó claro que no volverá a la mesa mientras Washington mantenga la desnuclearización como شرط previo

Aun con un tono más mesurado de lo habitual, Kim Yo Jong evitó el lenguaje más duro que suele emplear Pionyang y mencionó la relación “excelente” entre su hermano y Trump. Ese matiz sugiere que Corea del Norte no busca cerrar por completo la puerta a futuras negociaciones, sino conservar margen para pedir concesiones más amplias, como el reconocimiento internacional como potencia nuclear y un alivio extendido de las sanciones

En paralelo, la entrega de municiones y tropas a Rusia podría estar devolviéndole a Corea del Norte apoyo económico y militar, además de más capacidad para negociar también con China, su principal socio comercial

Los ejercicios Ulchi Freedom Shield son una de las principales maniobras anuales de Washington y Seúl para reforzar su preparación frente a una eventual agresión norcoreana. Su reducción volvió a abrir dudas sobre el nivel de disposición conjunta ante una crisis en la península