En Biskek, capital de Kirguistán, China y Rusia volvieron a mostrar este lunes la solidez de su vínculo en una cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), un foro que reunió a dirigentes enfrentados de distintas formas con Washington y que sirvió para insistir en una visión de mundo con mayor peso de Asia y menor influencia occidental

Vladimir Putin y Xi Jinping se encontraron al margen de la reunión y dejaron una imagen de alineamiento político en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, las sanciones contra Moscú y la presión comercial sobre Pekín. A la cita también asistieron, entre otros, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, el primer ministro indio, Narendra Modi, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan

Una señal de cercanía política

Putin describió la cooperación entre Moscú y Pekín como un modelo de relación entre Estados. Xi respondió con un mensaje de optimismo sobre el vínculo bilateral y sostuvo que ambos países atraviesan una etapa de mayor solidez, con perspectivas todavía más amplias

El mandatario chino también planteó que el escenario internacional está atravesado por la incertidumbre y pidió avanzar hacia un sistema multipolar, equilibrado y ordenado

El eje real: comercio y energía

Pese al trasfondo geopolítico, la conversación estuvo centrada sobre todo en la economía. El Kremlin indicó que las cuestiones internacionales se tocaron solo de manera breve y que el foco estuvo puesto en la cooperación comercial y productiva

Putin mencionó oportunidades en energía, industria, espacio, transporte y logística. Entre los proyectos destacados apareció la Ruta Marítima del Norte, el corredor ártico que conecta a China con Europa y que busca consolidarse como alternativa para el tráfico de cargas

Ese corredor ganó visibilidad a mediados de agosto, cuando una naviera china inauguró la primera línea regular de portacontenedores por esa vía. El trayecto, que Pekín presenta como la “Ruta de la Seda del hielo”, puede reducir de forma importante el tiempo de navegación entre Asia y Europa, al evitar pasos estratégicos como el canal de Suez y el estrecho de Bab el Mandeb

Para Rusia, además, esa ruta ofrece una salida útil para sus exportaciones de petróleo hacia China en momentos en que las sanciones occidentales complican otras rutas marítimas

Un bloque con mensaje propio

La cumbre volvió a mostrar la amplitud de la OCS, que nació como un mecanismo regional y con el tiempo se convirtió también en una plataforma para cuestionar el predominio de las alianzas e instituciones occidentales

Xi pidió reforzar la cooperación entre los miembros y promover cambios en la gobernanza global, al tiempo que defendió la función del bloque en la estabilidad regional y el desarrollo

La foto de Putin junto a Xi, Pezeshkian, Modi y otros líderes sirvió como mensaje político: Moscú busca dejar claro que no está aislada, incluso con la guerra en Ucrania todavía abierta y con las sanciones vigentes

Irán, India y la guerra en Ucrania

Pezeshkian sostuvo que Teherán no quiere prolongar el conflicto y afirmó que la salida debe buscarse por la vía del diálogo. Sus palabras llegaron después de un nuevo intercambio de ataques entre Irán y Estados Unidos, en un clima regional cada vez más tenso

Modi, en tanto, reiteró la posición de equilibrio de India y dijo que su país respalda cualquier iniciativa de paz para Ucrania. También llamó a pasar de una guerra sin fin al final de la guerra

El tema ucraniano volverá al centro de la agenda en las próximas reuniones de Putin con Erdogan y Pezeshkian. Al mismo tiempo, Volodimir Zelensky informó que habló por teléfono con enviados de Donald Trump y que analiza una posible visita a Kiev, mientras en Estados Unidos el ministro de Finanzas ruso discutió con el secretario del Tesoro el plan de paz impulsado por Trump