“Zivals no es una librería y una disquería más”. Con esa frase, Fernando Laviz, dueño del tradicional local de Corrientes y Callao, resume su oposición a la posible expropiación del inmueble para construir una estación de la futura línea F del subte

El comercio funciona desde hace 55 años en esa esquina y reúne cerca de 50.000 títulos entre libros y discos. Además, cuenta con empleados de larga trayectoria, depósitos, oficinas y una estructura logística que, según Laviz, sería difícil de trasladar a otro punto

El proyecto de la Ciudad contempla la expropiación de 12 propiedades y la afectación parcial de otras 26 para levantar estaciones, accesos y vestíbulos. Entre los inmuebles alcanzados figura la esquina sudeste de Corrientes y Callao, donde funciona Zivals

La iniciativa todavía debe ser tratada por la Legislatura porteña. Mientras tanto, la empresa difundió un pedido de apoyo en sus redes sociales ante el riesgo de perder su histórico local

La alternativa propuesta por el dueño de Zivals

La futura línea F busca conectar Barracas con Palermo y, en el entorno de Corrientes y Callao, tendría una combinación con la línea B. Según el proyecto, la traza circularía por debajo de Callao hasta encontrarse con Corrientes

Laviz sostiene que la estación podría construirse en Tucumán. Su propuesta incluye un túnel subterráneo de unos 120 metros por el Pasaje Discépolo, con salidas hacia Lavalle y Corrientes. De ese modo, afirma, se evitaría una mayor concentración de pasajeros en Corrientes y Callao y no sería necesario expropiar propiedades

Desde el Ministerio de Movilidad e Infraestructura porteño justifican la ubicación prevista por razones técnicas. Mencionan la cercanía de los accesos, recorridos más cortos, la accesibilidad para personas con movilidad reducida y la integración con el entorno

También aseguran que la estación no tendría escaleras ni entradas sobre las veredas, para preservar el espacio público y la caminabilidad. Sobre la posibilidad de trasladarla a Tucumán, indicaron que es una alternativa técnicamente posible que todavía debe ser estudiada

Una propuesta para conservar el comercio durante la obra

El gobierno porteño afirma que no busca que Zivals desaparezca. Según explicó, mantiene conversaciones con el dueño para encontrar un diseño que permita combinar la actividad comercial y cultural del local con la futura estación

Una de las opciones consiste en construir un edificio de dos o tres pisos sobre la estación, donde la librería y la disquería podrían volver a funcionar una vez terminada la obra

Laviz considera que esa alternativa no resuelve el principal inconveniente: el tiempo que demandarán los trabajos y el impacto sobre el funcionamiento cotidiano del negocio. “¿Qué hago en ese tiempo? Me fundo”, plantea. También advierte que Zivals no es solamente una marca que pueda trasladarse sin consecuencias

El empresario asegura que el local atraviesa uno de sus mejores momentos. Según los datos contables de la compañía, la facturación actual es cuatro veces mayor que la de 2018. Además, trabajan allí unas 35 personas, frente a un promedio histórico de entre 14 y 15 empleados

La empresa también cuenta con el sello discográfico Aqua Records, que obtuvo más de 40 premios Gardel y un Grammy Latino, de acuerdo con la información aportada por Laviz. Este año, el inmueble sumó un mural dedicado a Charly García, realizado por el artista Martín Ron, y fue reconocido como “sitio destacado de la cultura”

El valor de la esquina y el futuro de la línea F

Laviz contó que durante la pandemia la familia recibió una oferta de US$6 millones por la propiedad. Aunque en ese momento evaluaron la posibilidad de vender, ahora aseguran que no buscan desprenderse del negocio y que existen sucesores dispuestos a continuar con la actividad

El dueño sostiene que una mudanza temporal no permitiría conservar la estructura construida durante décadas. Por eso insiste en que antes de avanzar con la expropiación deben analizarse otras alternativas para ubicar la estación

La línea F fue incorporada formalmente a la red porteña mediante la Ley 670, sancionada en 2001. La norma definió su trazado junto con los de las líneas G e I, habilitó licitaciones y contempló la posibilidad de concesionar su construcción y operación

La crisis económica de ese año frenó los planes de expansión. En 2008, la Ley 2710 ratificó el recorrido original y estableció un mecanismo de seguimiento parlamentario para las futuras obras del subte

Durante los años siguientes hubo nuevos intentos de avanzar con estudios y proyectos ejecutivos, pero las aperturas de sobres fueron postergadas y el expediente terminó sin adjudicación. En 2025, la línea F volvió a tomar impulso, más de dos décadas después de su incorporación formal a la red

El futuro de Zivals dependerá ahora del recorrido legislativo del proyecto y de las decisiones técnicas sobre la estación. Mientras la Ciudad busca avanzar con la obra y preservar el comercio, Laviz reclama que se estudie primero una ubicación alternativa