WASHINGTON. El gobierno de Donald Trump trabaja en la revocación de visas de negocios y turismo para hasta 200.000 extranjeros que ingresaron a Estados Unidos y luego solicitaron, o están solicitando, asilo

Si la medida se concreta en los términos previstos, sería la mayor cancelación masiva de visas registrada en el país. También abriría la puerta a nuevos desafíos judiciales

Foco sobre las visas B1 y B2

La decisión alcanzaría a visas B1 y B2 emitidas entre 2016 y 2026. El plan se activaría en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional y podría ser anunciado en las próximas semanas

Desde el Departamento de Estado señalaron que la revisión busca identificar a personas que entraron al país como visitantes temporales pero luego iniciaron trámites de asilo para permanecer de manera permanente

Las autoridades aclararon que la revocación de la visa no implicaría, por sí sola, una expulsión inmediata. En la mayoría de los casos, los solicitantes con expedientes abiertos serían reclasificados, aunque perderían su condición migratoria de turistas o viajeros de negocios

Más controles sobre el sistema migratorio

La Casa Blanca viene endureciendo desde hace meses los requisitos para obtener visas. Entre otras medidas, amplió la revisión de redes sociales, impuso fianzas elevadas para ciertos trámites y restringió la emisión de documentos a ciudadanos de algunos países

También avanzó sobre el sistema de permisos de trabajo. Este lunes volvió a proponer una tasa de 103.265 dólares para las empresas que contraten trabajadores extranjeros con visas H-1B, un régimen utilizado por compañías estadounidenses para incorporar científicos, médicos, ingenieros y desarrolladores

El Departamento de Seguridad Nacional defendió ese cargo como una vía para recuperar costos administrativos. La iniciativa retoma un intento previo de septiembre de 2025, cuando el gobierno había fijado una tasa de 100.000 dólares. Esa medida fue frenada en junio por un juez federal tras una demanda de 20 estados gobernados por demócratas

Señales de una ofensiva más amplia

Estados Unidos entrega hoy unos 85.000 visados H-1B por año. En ese contexto, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, criticó públicamente a quienes, según dijo, usan visas de turista o negocios para entrar al país y luego pedir asilo

Las autoridades no precisaron cuántos titulares de visas B1 y B2 están actualmente en proceso de asilo o se verían alcanzados por la medida. Sí confirmaron que la revisión comenzó después de que el Departamento de Estado recibiera información sobre esos pedidos desde el Servicio de Ciudadanía e Inmigración

En los últimos 18 meses, el Departamento de Estado ya revocó alrededor de 175.000 visas por distintos motivos, incluidos delitos, acusaciones penales y manifestaciones públicas contra la política estadounidense. La administración también viene endureciendo su postura contra el llamado turismo de maternidad y mantiene su ofensiva contra la ciudadanía por nacimiento, en línea con una agenda migratoria cada vez más restrictiva