El Shelby Cobra Daytona Coupe de 1964 con chasis CSX2300 se convirtió en el auto estadounidense más caro vendido en una subasta pública tras alcanzar US$42.905.000 en Pebble Beach, California

La operación cerró el viernes 14 de agosto durante una subasta de Gooding Christie’s. El martillo se detuvo en US$39 millones y, con la comisión del comprador, el valor final rozó los US$43 millones

La cifra superó con amplitud la previsión inicial, que superaba los US$25 millones. También dejó atrás la marca previa para un auto estadounidense, que pertenecía a un Duesenberg SSJ de 1935 vendido en 2018 por US$22 millones

Para Shelby, además, se trató de un nuevo récord. Hasta ahora, el modelo más valioso de la marca vendido en público era el Cobra CSX2000, primer ejemplar del linaje, que había llegado a US$13,75 millones en 2016

Un auto nacido para vencer al Ferrari 250 GTO

El Daytona Coupe surgió como respuesta a una desventaja clara: el Cobra original, rápido y simple en su mecánica, perdía eficacia en las largas rectas europeas por su carrocería abierta. Frente a él dominaba el Ferrari 250 GTO, referencia de las carreras de gran turismo en los años 60

La solución fue un diseño cerrado, de techo bajo y cola truncada, ideado por Peter Brock. El primer prototipo se construyó en California y los otros cinco autos recibieron carrocerías de aluminio fabricadas en Módena

El CSX2300 fue el tercero de los seis Daytona Coupe completados. Debutó en el Tour de France Automobile de 1964 con Bob Bondurant y Jochen Neerpasch, ganó las dos primeras etapas y llegó a liderar la carrera, pero una rotura de cigüeñal lo obligó al abandono

La campaña que coronó a Shelby American

Su mejor temporada llegó en 1965. En Daytona fue el Cobra mejor clasificado y terminó tercero en su categoría. En Sebring recibió un golpe poco después de la largada, volvió a pista tras la reparación y otra vez cerró tercero en su clase

Luego compitió en Nürburgring y terminó las 12 Horas de Reims con una reparación improvisada: una biela rota lo dejó funcionando con siete cilindros. Aun así, finalizó segundo en su categoría y sumó puntos para el título mundial de Shelby American en el Campeonato Mundial de Constructores de la FIA para autos GT

Ese logro cumplió el objetivo que había motivado el proyecto y marcó el final de la etapa oficial de los Daytona Coupe, desplazados después por los cambios reglamentarios y por el avance del programa Ford GT40

De Japón al garage de Carroll Shelby

En 1966, el CSX2300 fue vendido y llevado a Japón, donde siguió compitiendo hasta 1968. Ganó en Suzuka y Fuji y fue el único de los seis Daytona Coupe que continuó su carrera deportiva después del cierre del equipo oficial

Más tarde recibió un motor Ford V8 convencional y fue registrado para circular en Tokio. En 1975 lo compró Carroll Shelby, que lo conservó durante 23 años y ordenó restaurarlo a su configuración de 1965, con motor Ford 289 V8 y caja manual T10

Después cambió de manos en 1998 y pasó por otra restauración destinada a preservar su autenticidad. Hoy conserva señales de su historia en pista, entre ellas marcas del golpe sufrido en Sebring e identificaciones de su etapa japonesa