Un hombre de confianza de Evita
El 22 de agosto de 1951 quedó marcado como una jornada decisiva para el peronismo, y José Espejo fue uno de sus protagonistas centrales. Secretario general de la CGT y cercano a Eva Perón, tuvo un rol destacado en el Cabildo Abierto del Justicialismo, donde se impulsó la candidatura de Evita a la vicepresidencia
Su recorrido sindical había empezado en Bagley, como delegado. Con el tiempo, y con el respaldo de dirigentes del gremio de la alimentación, se convirtió en una de las voces de mayor peso en la estructura cegetista. Según recuerda su nieto Damián Ferraris, la relación con Eva estuvo basada en la confianza y en un vínculo político y personal muy estrecho
La presión para frenar a Evita
En aquel acto multitudinario de la avenida 9 de Julio, Espejo fue uno de los oradores más firmes al reclamar que Perón siguiera al frente del movimiento y al insistir en la presencia de Eva en el palco. La escena se desarrolló ante una multitud que reclamaba una definición inmediata sobre la fórmula presidencial
Pero el escenario político cambió rápido. Sectores militares y de la Iglesia presionaron para impedir que Eva aceptara el cargo. El 31 de agosto, ella anunció por cadena nacional su decisión de renunciar al honor que le habían ofrecido los trabajadores y el pueblo
Caída, cárcel y destierro
Después de la muerte de Eva Perón en 1952, el poder de Espejo empezó a erosionarse. Las internas del movimiento lo fueron desplazando y, en el acto del 17 de octubre de 1953, ya no pudo hablar por los silbidos que recibió
Tras el golpe de 1955, fue detenido por la Revolución Libertadora y pasó por la Penitenciaría Nacional, un barco, Ushuaia y Río Gallegos. Desde allí escapó junto con otros dirigentes y más tarde regresó del exilio en Chile, cuando asumió Arturo Frondizi
El final en silencio
Lejos de los años de poder, Espejo tuvo que rebuscarse la vida vendiendo galletitas y vinos de mesa. Las empresas lo despedían cuando reconocían quién era. Murió el 19 de diciembre de 1980, con una jubilación modesta como trabajador de la industria de la alimentación
Su historia resume una época de lealtades intensas, ascenso sindical, persecución política y caída brusca. También deja una imagen persistente: la de un dirigente que estuvo en el centro de una de las escenas más recordadas del peronismo y que terminó sus días muy lejos de aquel balcón