Máxima de Países Bajos encabezó en Ámsterdam la apertura del WorldPride 2026 y dejó una señal política y simbólica en respaldo de la inclusión y la diversidad desde su rol institucional
La celebración, considerada la principal cita internacional del orgullo LGBTQIA+, reúne actividades que van mucho más allá del desfile: incluye conferencias sobre derechos humanos, propuestas culturales, eventos deportivos, conciertos y distintas acciones de reivindicación
Un gesto con peso histórico
La reina fue recibida por una multitud en una jornada acompañada por Dancing Queen, de ABBA, y subió al escenario con un cartel en el que se leía: “El amor no tiene fronteras”
Su participación también tuvo un valor histórico dentro de la monarquía europea: fue la primera integrante de esa realeza en asumir este rol en una edición del WorldPride
Durante la ceremonia en Vondelpark, la alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, la saludó con una frase de bienvenida que subrayó el alcance del acto. Luego, Máxima respondió con un mensaje que fue celebrado por el público y que apeló al apoyo mutuo, la libertad de ser uno mismo y el derecho a amar sin restricciones
Un país con antecedente pionero
La escena también dialogó con la historia neerlandesa. Países Bajos fue el primer país en reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, tras una ley aprobada en 2000 y vigente desde el 1 de abril de 2001
Este año, además, se cumple el 25° aniversario de la primera boda entre personas del mismo sexo celebrada en Ámsterdam
Con su presencia, Máxima reforzó el vínculo entre la imagen de la Corona y una causa que busca visibilizar, promover la emancipación y defender los derechos humanos de la comunidad LGBTQIA+