Sakura esperaba una oportunidad. Después de ser rescatada junto a sus cachorros, vio cómo cada uno de ellos encontraba una familia mientras ella continuaba sin hogar

El cambio llegó el 14 de junio, durante una jornada de adopción realizada en Plaza Almagro. Alejandro González y su esposa habían ido con la idea de conocer animales, aunque sin demasiadas expectativas

La pareja quería adoptar un perro desde hacía tiempo. Sin embargo, los viajes, las restricciones de algunos alquileres y las obligaciones de la vida adulta habían postergado ese deseo

Un encuentro inesperado en Plaza Almagro

Al llegar a la plaza, primero se interesaron por otro perro adulto, pero la adopción no avanzó. Cuando estaban por regresar a su casa, decidieron quedarse unos minutos más para observar el siguiente desfile de animales

Entonces apareció Sakura, que en ese momento todavía se llamaba Melba. Mientras caminaba junto a su cuidador, parecía más concentrada en unas medialunas cercanas que en participar de la actividad

La perra se acercó a la esposa de Alejandro y le dio una lamida. Para la pareja, ese gesto fue suficiente para sentir que se habían elegido mutuamente

Al manifestar su intención de adoptarla, conocieron parte de su historia. Sakura tenía aproximadamente tres años, había sido rescatada en Constitución y acababa de convertirse en madre. Sus cachorros ya habían sido adoptados, pero ella seguía esperando una familia

El trámite se resolvió más rápido de lo que imaginaban. La pareja entregó sus datos, atravesó una evaluación y firmó la documentación necesaria. Poco después, anunciaron por los parlantes que Melba había sido adoptada. La organización también colaboró con su traslado hasta Palermo

Una nueva identidad y una adaptación progresiva

La primera noche fue improvisada. Alejandro y su esposa no contaban con alimento, collar ni correa, porque no esperaban volver acompañados. Mientras él salía a comprar lo indispensable, su esposa permaneció junto a la perra

También notaron que no parecía responder al nombre de Melba. Por eso decidieron comenzar esa nueva etapa con otro nombre: Sakura

Desde el primer día quiso dormir con ellos y la convivencia comenzó sin inconvenientes. De todos modos, durante las primeras semanas se mostró nerviosa frente a algunas personas y la pareja observó ciertas reacciones que podrían estar vinculadas con su pasado

Durante los paseos, por ejemplo, suele reaccionar al ver a determinados trabajadores de limpieza con uniforme. Sus dueños creen que puede existir una historia detrás de esa conducta, aunque probablemente nunca lleguen a conocerla

Con el tiempo, Sakura empezó a reconocer el departamento como su hogar. Su llegada transformó especialmente la vida de la esposa de Alejandro y se convirtió en una fuente cotidiana de alegría para ambos

La rutina de Sakura después de la adopción

Tres meses después del encuentro en la plaza, la perra tiene una vida completamente distinta. Los fines de semana recorre junto a sus dueños unos cinco kilómetros hasta los Bosques de Palermo

También puede quedarse sola sin romper objetos y pasa buena parte del día acompañada, ya que sus dueños trabajan desde casa. En el barrio, además, ya se hizo conocida

Incluso tiene una vecina a la que visita a diario. Alejandro la llama su “madrina” porque suele convidarle un pequeño trozo de chipá

“Hoy en día a Sakura se la ve feliz. Ya definitivamente considera este lugar su hogar y a nosotros su familia”, aseguró

Cómo son las jornadas de adopción

Las jornadas de adopción impulsadas por Animales BA conectan a organizaciones rescatistas con personas interesadas en incorporar perros y gatos a sus familias

Además de presentar animales que buscan un hogar, las actividades ofrecen servicios sanitarios gratuitos, como vacunación antirrábica y castraciones. Uno de sus objetivos es facilitar la adopción de perros adultos, que suelen enfrentar más dificultades para encontrar una familia

Los animales que no pueden asistir también son difundidos mediante carteleras. Durante 2026 se realizaron 19 jornadas y se concretaron 250 adopciones de perros y gatos, entre ellas 126 de perros. También se puso en marcha una modalidad semanal que busca extender las actividades de manera progresiva a las 15 comunas porteñas

Sakura fue una de esas adopciones. Después de esperar mientras sus cachorros encontraban familia, una última visita a una plaza cambió definitivamente su historia

Para Alejandro, su experiencia puede servir como incentivo para quienes evalúan sumar un animal a su hogar y consideran brindarle una oportunidad a un perro rescatado