Un juez militar de Estados Unidos resolvió que las confesiones de Jalid Sheij Mohamed, señalado como el cerebro de los atentados del 11 de septiembre, hechas ante agentes del FBI no pueden usarse en su contra durante el juicio
La decisión llega a pocos días del 25° aniversario de los ataques, que dejaron cerca de 3.000 muertos en Nueva York, Washington y Pensilvania
Un proceso marcado por demoras
Esta semana quedó fijada para el 5 de junio de 2028 la fecha del juicio contra Mohamed y otros tres acusados en la base naval de Guantánamo, en Cuba. Mohamed permanece detenido allí desde 2006
Antes de ser capturado en marzo de 2003 en Pakistán, era considerado uno de los principales lugartenientes de Osama bin Laden, líder de Al Qaeda
Los fiscales ya habían descartado las declaraciones que Mohamed hizo tras su captura, cuando estuvo bajo custodia de la CIA en prisiones secretas en el extranjero y fue sometido a tratos brutales
Ahora, el juez del caso, el teniente coronel Michael Schrama, también concluyó que los interrogatorios realizados en 2007 en Guantánamo eran inadmisibles
En su fallo, Schrama sostuvo que la fiscalía no logró demostrar que las declaraciones ante el FBI fueran voluntarias. También aludió a una continuidad del condicionamiento psicológico y de la coerción ejercida por la CIA
Además, determinó que los agentes del FBI omitieron informarle a Mohamed que tenía derecho a guardar silencio y a consultar con un abogado
Los fiscales todavía pueden apelar la decisión. El juicio ya fue aplazado en varias ocasiones y el año pasado se retiró un acuerdo de culpabilidad que habría evitado una condena a muerte, después de las protestas de familiares de víctimas del 11-S
Gran parte de las disputas en este expediente gira en torno a si los acusados pueden recibir un juicio justo tras haber sido sometidos a torturas por la CIA