Cerca del 60% de los adultos podría tener aterosclerosis sin saberlo. Así lo apunta un amplio estudio internacional realizado con más de 16.800 personas aparentemente sanas en España y Dinamarca
La enfermedad, principal origen de infartos e ictus, puede avanzar en silencio durante décadas. El trabajo, presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología y publicado en The New England Journal of Medicine, refuerza la idea de que muchas patologías cardiovasculares nacen de placas que no dan síntomas durante años
Según el estudio REACT, dirigido por Borja Ibáñez y Henning Bundgaard, el 57,1% de los participantes tenía placas de aterosclerosis pese a no haber sido diagnosticado ni presentar señales previas
La enfermedad aparece antes de lo esperado
La prevalencia aumenta con la edad. Entre los 18 y los 29 años, la afección afecta a una de cada 13 personas. En el grupo de 60 a 70 años, la cifra sube hasta nueve de cada diez
El análisis también muestra que, en la mayoría de los casos, quienes presentan placas en las arterias coronarias también las tienen en las carótidas o femorales. Ese patrón abre la puerta a un cribado más accesible mediante ecografía de esas arterias
Una prevención más directa y personalizada
La principal novedad del trabajo es el enfoque: en lugar de calcular solo el riesgo a partir de factores como la edad, el colesterol o la presión arterial, propone detectar directamente la enfermedad con técnicas de imagen
Con ese método, la intervención podría llegar antes y los tratamientos podrían ajustarse mejor a cada paciente. El uso de ecógrafos portátiles se perfila como una herramienta clave para extender el cribado desde edades tempranas, ya que pueden ser utilizados por cualquier profesional sanitario
Frente a herramientas convencionales como SCORE2, que solo identifican a una parte reducida de quienes ya tienen aterosclerosis silenciosa, este modelo permitiría una prevención más precisa
Ibáñez sostiene que la medicina cardiovascular puede dar un salto si la enfermedad se detecta antes de que provoque un infarto o un ictus. Añade que el futuro de la prevención pasa por identificar fases iniciales, adaptar mejor los tratamientos y reducir la carga global de enfermedad
Diferencias entre hombres y mujeres
El estudio también observa diferencias por sexo. En los varones, las placas aparecen antes, con un adelanto de entre cinco y diez años respecto a las mujeres
En ellas, el aumento más marcado se concentra entre los 40 y los 60 años, una etapa que coincide con la transición menopáusica