A cuarenta años de su muerte, Jorge Luis Borges sigue inspirando obras nuevas: ensayos, documentales, montajes teatrales y, por primera vez, una pieza de ballet que hoy se ensaya en el Teatro Colón. También tuvo este año un homenaje en forma de holograma en una muestra que sigue abierta en el Centro Cultural Recoleta
Un archivo para mirar a Borges desde sus objetos
En ese mismo clima de vigencia, Rolf Art presenta Capítulo I: Jorge Luis Borges, una exposición que toma al escritor como caso de estudio para seguir el rastro de su presencia en la vida cultural argentina. La propuesta reúne fotografías de Sara Facio, Alicia D’Amico, Anatole Saderman, Grete Stern, Sameer Makarius y Julie Méndez Ezcurra, además de revistas, afiches, monedas, estampillas, fanzines y señaladores
La muestra forma parte del programa anual Imagen Técnica y Cultura Material, dirigido por Claudio Golonbek, y busca leer la historia cultural a partir de los soportes que ayudaron a construirla. En el texto curatorial, Golonbek plantea que la circulación de Borges como “genio” de las letras amplió su influencia mucho más allá de los libros: fue guionista, entrevistado codiciado, dirigente gremial, comentarista político y una figura fotografiada de manera incesante
La fama, en vitrinas y tapas de revistas
La exposición reúne piezas que muestran cómo Borges llegó a ocupar un lugar masivo en la imaginación pública. Entre ellas aparece un ejemplar de Feeling de marzo de 1981, con una entrevista titulada “La patria es un acto de fe”, junto a una tapa protagonizada por Adriana Brodsky
También hay una moneda conmemorativa emitida en 2006 por el Banco Central, el facsímil original de El Aleph y el número 131 de Sur, donde ese texto se publicó por primera vez en septiembre de 1945
Según explican desde la galería, la exhibición puede recorrerse tanto por las imágenes como por los documentos ordenados en vitrinas. Muchas de las fotografías son copias de trabajo, aunque también hay vintage, autografiadas, intervenidas y piezas preparadas para sala
Entre las más destacadas figura una serie de Horacio Coppola con fachadas de Palermo vinculadas a Evaristo Carriego, acompañada por dos primeras ediciones de ese libro, una en tapa rústica y otra en tapa dura
Retratos, citas y desvíos
Otro núcleo importante está dedicado a Facio y D’Amico, donde sobresale el texto autobiográfico “Una versión de Borges”, escrito para Retratos y Autorretratos. Allí aparece una de sus frases más recordadas: “yo soy menos un autor que un lector y ahora un lector de páginas que mis ojos ya no ven”
La muestra también incluye intervenciones sobre imágenes, como una serie de Res basada en una foto de D’Amico y otra de Brodsky con anotaciones realizadas en 2026. A eso se suman recreaciones de Borges en folletos, afiches y hasta en la tapa de El gran saber Larousse, una publicación especial de Anteojito, que refuerzan la idea central de la exhibición: la popularidad de Borges atravesó fronteras y soportes
Entre las curiosidades aparecen tapas de publicaciones con títulos como “Borges habla de la bomba” y “Borges y yo”, además de caricaturas de Sabat y otras piezas gráficas. La exposición puede visitarse con entrada gratuita hasta el 11 de septiembre en Esmeralda 1353, de lunes a viernes de 11 a 19