Javier Milei buscó marcar distancia de Fernando Cerimedo tras la detención del consultor en Santa Cruz de la Sierra, acusado de haber organizado un femicidio contra su expareja, Nadia Beller. El Presidente sostuvo que ya no tenía vínculo con él desde 2023, aunque los registros de ingreso a Casa Rosada y a la Quinta de Olivos muestran visitas posteriores, incluso autorizadas por Karina Milei
Un vínculo que no terminó de cerrarse
Cerimedo había sido una pieza importante en la comunicación digital de la campaña presidencial de 2023. También mantuvo cercanía con el espacio libertario en los meses siguientes y obtuvo, según se informó, habilitaciones vinculadas a un negocio en la Hidrovía a través de Sanabria SRL, una firma que pasó de funcionar como guardería de lanchas a ofrecer provisión de combustibles para barcazas que navegan el Paraná
Su relación con el oficialismo volvió a quedar expuesta en un acto libertario de septiembre de 2024, cuando Lilia Lemoine lo incluyó en una dinámica irónica sobre la candidatura de Ariel Lijo a la Corte Suprema. Cerimedo respondió en tono burlón y ratificó así que seguía orbitando cerca del entorno presidencial
La sombra de la causa Andis
La investigación por presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad terminó de tensar su relación con el poder. La causa ya tiene 18 procesados y apunta hacia dirigentes muy cercanos al Presidente, en especial Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem
En ese expediente aparecieron los audios de Diego Spagnuolo, que son clave para la pesquisa. Allí se habla de supuestas coimas del 3% vinculadas a sobreprecios en droguerías y de posibles destinatarios dentro del gobierno. Cerimedo declaró ante la Justicia, negó haber grabado esas conversaciones y dijo que Spagnuolo le había contado parte de esos detalles de manera directa
Su testimonio también dejó al descubierto una interna más amplia: acusaciones cruzadas, sospechas sobre quién filtró información y un progresivo vaciamiento de su lugar en el círculo de confianza del oficialismo. Con el tiempo, perdió acceso a actos, contactos y espacios de influencia
Bolivia vuelve a mover el tablero
La detención de Cerimedo en Bolivia reactivó el caso. Beller afirmó que tanto él como su exesposa, Natalia Basil, podrían estar detrás de la filtración de los audios que comprometen a la estructura libertaria. También sostuvo que cuenta con documentación y que está dispuesta a declarar si es citada desde la Argentina
En ese marco, la diputada Marcela Pagano pidió que Beller declare por videoconferencia y que sea incorporada al Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados. Si su testimonio y la documentación que dice tener son incorporados al expediente, la causa podría sumar una nueva línea de prueba
Brasil, otro frente abierto
Las dudas sobre Cerimedo no se limitan a la Argentina. En Brasil volvió a quedar bajo la lupa por su rol en la difusión de teorías sin sustento tras el triunfo de Lula da Silva en 2022. Ahora, su arresto en Bolivia reavivó pedidos para ampliar la investigación sobre su intervención en esa campaña
Mientras tanto, su figura vuelve a funcionar como un punto de choque para el gobierno argentino: un excolaborador muy cercano, después marginado y hoy convertido en un nombre incómodo por lo que sabe, por lo que dijo y por lo que todavía puede aparecer en los expedientes
En un escenario atravesado por causas de corrupción, internas y filtraciones, Cerimedo pasó de aliado útil a problema abierto. Y la secuencia dejó una conclusión difícil de disimular: en política, algunas relaciones no se rompen del todo, solo esperan el momento de volverse una carga