La investigación por el ataque con ácido contra Agustina Soledad Rodríguez, de 25 años, sumó un giro decisivo este viernes con la detención de cuatro hombres. La causa avanza sobre varias hipótesis, impulsada por inconsistencias en los relatos de los sospechosos y por elementos incautados en los allanamientos
El hecho ocurrió el 27 de agosto en una casa de Benito Pérez Galdós al 9100, en Pablo Podestá. Según la reconstrucción judicial, un hombre golpeó la ventana con el pretexto de entregar algo. Cuando la joven se asomó, le arrojaron un líquido en el rostro. Después, el agresor escapó en un Ford Fiesta Kinetic. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad
Los vínculos bajo la lupa
Entre los detenidos figura la ex pareja de la víctima, F. H. R., de 21 años. Fue quien la llevó al hospital para que recibiera atención por las quemaduras, pero su versión presentó contradicciones frente a otras pruebas del expediente
También fue arrestado J. S., de 37 años, señalado como dueño del auto utilizado en la huida. Los investigadores lo vinculan además con el ex novio de la joven, ya que ese vehículo habría sido usado con frecuencia por él
Los otros dos detenidos son F. I. R., de 38 años, y D. M. G., de 43, propietarios de un pet shop donde habían trabajado Rodríguez y F. H. R. Para la Fiscalía, las declaraciones de los cuatro no cierran entre sí y contienen versiones incompatibles
Hallazgos que abren otra línea
Por ahora, la pesquisa no se orienta a un caso de violencia de género. Sin embargo, sí aparece un dato sensible en el expediente: una amenaza dirigida al ex novio días antes del ataque. El mensaje decía: “Vamos a hacer cagar a tu familia”
La joven permanece internada en grave estado y en coma farmacológico en el Hospital Bocalandro, en Loma Hermosa
En los allanamientos, la Policía secuestró 15 frascos con marihuana, 31 envoltorios con cocaína, nueve teléfonos celulares, 2.495 dólares, 851.400 pesos, una pistola, 3.000 bolsas de nylon para fraccionamiento, dos aerosoles de pintura y el automóvil usado por el atacante
Ante ese material, se abrió además un expediente paralelo por presunta infracción a la Ley 23.737. El móvil del ataque todavía no está definido, pero la causa ya dejó al descubierto nuevos vínculos y posibles derivaciones