Un despliegue de 42 allanamientos golpeó a la organización atribuida a César Morán de la Cruz, conocido como “El Loco César”, histórico referente narco vinculado a la Villa 31 de Retiro
El detenido permanece alojado en Ezeiza bajo el Sistema de Alto Riesgo, pero la investigación sostiene que habría intentado conservar el manejo de la estructura criminal a través de comunicaciones amparadas por su derecho de defensa
Un golpe simultáneo sobre varios eslabones
La maniobra fue detectada a partir de un trabajo conjunto entre el Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina y áreas de inteligencia del Servicio Penitenciario Federal
Con esa información, las fuerzas avanzaron sobre distintos integrantes de la banda mediante procedimientos coordinados en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, por orden de la jueza Servini
El saldo fue de 11 personas detenidas, entre ellas presuntos cabecillas y un hombre identificado como “El Sicario”, señalado como encargado de seguridad del grupo
Además, se secuestraron casi 30 kilos de droga, 112 millones de pesos y un arsenal que incluyó armas automáticas, un supresor, 20 granadas y más de 300 municiones
La estructura que siguió operando
La magnitud del material incautado refuerza la idea de una organización con capacidad logística, recursos financieros y un esquema interno de protección
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, sostuvo que los presos deben cumplir su condena y no seguir dirigiendo negocios desde la cárcel, y advirtió que cualquier intento de evadir controles también alcanzará a las redes externas
Morán de la Cruz arrastra más de una década de causas por narcotráfico, homicidios y control territorial en la Villa 31. Fue capturado en 2012 y luego recibió una condena a 15 años por un homicidio y un intento de homicidio
En 2019, la Justicia le impuso prisión perpetua por ordenar desde la cárcel el crimen de María Belén Peralta, asesinada por error en Moreno en 2016. También fue vinculado a la disputa territorial con Los Sampedranos
Investigadores lo siguieron ubicando como una figura con influencia en la venta de droga en la zona, incluso con una estructura de decenas de personas y base operativa en el llamado “Pasillo de los Zombis”