La investigación por la muerte de Isabella Aguirre, la nena de dos años fallecida en Villa Gesell, sumó un giro a partir de la declaración de Rocío, la hija mayor de Lucía Sosa. La joven aseguró haber sido abusada sexualmente por Héctor Javier Picart, ex pareja de su madre, y ese relato podría abrir nuevas líneas judiciales en el expediente

Rocío declaró este viernes ante el fiscal Juan Carlos Calderón, después de manifestar su voluntad de colaborar con la causa. Según confirmó su abogada, Érika Hooft, la joven dijo que el abuso ocurrió cuando tenía siete años, durante una de las revinculaciones con su madre

Uno de los puntos más delicados de su testimonio fue que aseguró que Sosa estaba presente y no intervino para frenar la agresión. La defensa de Rocío sostuvo además que después le habrían dicho que no contara lo ocurrido. Con el tiempo, la joven habló con sus padres adoptivos, quienes confrontaron a Sosa y a Picart, aunque no hicieron la denuncia por temor a perder la guarda

Una nueva derivación judicial

El testimonio de Rocío también podría reactivar una causa archivada por la muerte de Candela, otra hija de Sosa, que murió en 2013 cuando tenía seis meses. En cambio, la investigación por la muerte de Yazmín, iniciada en 2016, no podría reabrirse por cuestiones procesales

En paralelo, la causa principal por Isabella sigue avanzando. En los últimos días, la acusación contra Lucía Sosa fue modificada y ahora quedó encuadrada como abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo

El cuadro que se investiga

Durante la misma jornada, un médico y dos enfermeras del Hospital Municipal de Villa Gesell declararon sobre la atención brindada a Isabella tras su ingreso el 20 de julio. El profesional relató que Sosa dijo haberle dado una mamadera, haberla acostado y encontrarla ahogándose al volver

El personal de salud explicó que, al llegar al hospital, se extrajo material del organismo de la menor para analizarlo y determinar si se trataba de leche. Después se le colocó una sonda nasogástrica, fue intubada y se le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante cerca de una hora, sin éxito

La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada N° 6 del Departamento Judicial de Dolores luego de que la autopsia preliminar pusiera en duda el relato de la madre y surgieran sospechas de homicidio

El informe forense determinó que la muerte no se produjo por un ahogamiento, sino por una asfixia obstructiva. Esa situación derivó en una hipoxemia severa y en un paro cardiorrespiratorio

Además, se conoció que Sosa ya había sido investigada por la muerte de otras dos hijas y que en 2018 fue juzgada y absuelta por el caso de Yazmín, ocurrido en Mar del Plata