Las políticas comerciales de Donald Trump comenzaron a golpear con fuerza a numerosos industriales estadounidenses. En Ohio, fabricantes de productos de aluminio y artículos para el hogar afrontan mayores costos, dificultades para expandirse y una creciente incertidumbre

Doug Rende, propietario de Shapes Unlimited, asegura que los aranceles al aluminio le generaron gastos adicionales de entre 4,5 y 5 millones de dólares durante este año. Su empresa fabrica puertas, rejas y barandas, pero depende de las importaciones porque la producción nacional no alcanza para cubrir la demanda

Los gravámenes, que primero pasaron del 10% al 25%, llegaron al 50% desde el año pasado. A esa carga se sumó el aumento del transporte provocado por el encarecimiento de los combustibles tras el inicio de la guerra en Irán, a finales de febrero

Rende calcula que cada contenedor recibido de sus proveedores implica ahora unos 6.500 dólares adicionales. “El consumidor final tiene un límite en cuanto al precio que está dispuesto a pagar”, advirtió

El impacto de los aranceles en la producción

El empresario describió su frustración como una falta de confianza no solo en el Gobierno, sino también en su funcionamiento y en la capacidad del Congreso para controlar al Poder Ejecutivo

Desde su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, Trump buscó ampliar sus atribuciones para imponer aranceles a distintos productos y a las importaciones provenientes de numerosos países. Entre los sectores afectados se encuentran el aluminio, el acero y la industria automotriz

Mientras algunas industrias nacionales se beneficiaron de la protección frente a competidores extranjeros, otras deben afrontar precios más altos y una incertidumbre persistente. La situación se agravó por las tensiones comerciales con Canadá y el conflicto en Irán

Sam Miller, otro industrial de Ohio, también cuestionó el impacto de estas medidas. Su compañía fabrica productos para cocinas y baños y enfrenta recargos sobre sus importaciones desde Asia

Miller explicó que al comienzo del mandato de Trump sufrió un fuerte incremento de costos. Aunque recuperó parte de ese dinero después de que la Corte Suprema anuló una porción de los aranceles, ahora debe afrontar nuevos gravámenes

Canadá, un mercado estratégico bajo presión

El deterioro de las relaciones entre Washington y Ottawa también afectó los planes de expansión de la empresa. Miller proyectaba abrir este año un centro de distribución en Canadá, pero el proyecto acumula retrasos

“Vendemos en Canadá y eso representa un obstáculo tanto para nosotros como para nuestros clientes”, lamentó el empresario, quien considera que las nuevas condiciones podrían alejar a votantes del Partido Republicano

Guy Coviello, presidente de la Cámara Regional de Youngstown/Warren, señaló que los aranceles, la guerra y la política migratoria se encuentran entre las principales preocupaciones de las cerca de 3.000 empresas que representa

Según Coviello, algunas compañías perdieron clientes o redujeron su actividad. Canadá es el principal socio comercial de Ohio y muchos productos cruzan la frontera varias veces antes de llegar al consumidor

El conflicto en Irán agregó presión sobre los costos de transporte y las importaciones de aluminio, en parte por los ataques con drones registrados en Medio Oriente. Coviello defendió los aranceles para bienes esenciales vinculados con la defensa o la salud, pero pidió cautela cuando se trate de productos no estratégicos o disponibles en el mercado estadounidense

La oposición demócrata busca convertir este malestar empresarial en un argumento electoral antes de los comicios legislativos del 3 de noviembre, en los que el Partido Republicano enfrenta el riesgo de perder el control del Congreso