Patricia Bullrich eligió una canción de Lali Espósito para protagonizar su último spot. El gesto tiene una lectura política: la senadora reivindica la autonomía y acompaña versos que hablan de no dejarse controlar ni vivir con miedo, pese a que la cantante fue blanco de ataques públicos de Javier Milei

La escena refleja el momento que atraviesa Bullrich. Después de casi cinco décadas en la política, volvió a marcar diferencias con el Gobierno. “Están locos, recontra locos”, afirmó al cuestionar cambios presupuestarios impulsados sin consulta

Su posición institucional también cambió. Como senadora nacional, tiene por delante un mandato de cinco años y ya no depende de la voluntad presidencial para sostenerse en el poder. Eso le permite decidir entre completar su período o asumir un nuevo desafío electoral

Una reconstrucción con nuevos aliados

Bullrich nunca terminó de asimilar la derrota presidencial de 2023. Sin embargo, dejó atrás el lamento y reconstruyó su espacio político. En ese proceso se acercó a radicales, antiguos compañeros de Pro y sectores del peronismo no kirchnerista

El único límite visible es Victoria Villarruel. Hasta ahora no hubo un acercamiento entre ambas. La distancia puede explicarse por el costo que tendría para Bullrich romper con Milei o por la posibilidad de que la vicepresidenta sea considerada una competidora futura

En el entorno del poder sostienen que Karina Milei impulsó el desembarco de Bullrich en el Senado para apartarla del Ministerio de Seguridad. Si ese fue el objetivo, el resultado terminó siendo contraproducente: la exministra ahora ocupa una banca desde la que no depende ni del Presidente ni de su hermana

La búsqueda de una alternativa electoral

El escenario de 2027 comienza a despertar inquietud entre dirigentes políticos y empresarios que no quieren limitar la competencia a un enfrentamiento entre Milei y Axel Kicillof. Temen que una disputa de ese tipo termine favoreciendo al candidato peronista

Una encuesta de Poliarquía indicó que el 52% de la sociedad elegiría como futuro presidente a Milei o a Mauricio Macri, al sumar ambos resultados. El dato sugiere que continúa vigente un electorado mayoritariamente no peronista ni kirchnerista, aunque todavía sin un liderazgo definido

El radicalismo no cuenta con un postulante presidencial consolidado. Carolina Losada, senadora por Santa Fe, suele presentar a Bullrich como una dirigente que respeta los acuerdos. Como ejemplo, recuerda la discusión por la ley de biocombustibles: el bloque libertario tenía los votos para aprobar un proyecto distinto del pactado, pero Bullrich decidió cumplir el compromiso asumido

En Pro el respaldo es más condicionado. Mauricio Macri la define como una mujer trabajadora y honesta, aunque mantiene reproches por algunas decisiones recientes. Tanto él como Jorge Macri podrían acompañar una eventual candidatura de Bullrich si la alternativa electoral quedara reducida a Milei y Kicillof

El partido propone a Hernán Lacunza, exgerente general del Banco Central y último ministro de Economía de Macri. Su experiencia es valorada, pero enfrenta una dificultad evidente: todavía es poco conocido por la mayoría de los argentinos

Una interna que podría definir el rumbo

Macri evita anticipar sus próximos pasos. No suele competir antes de tiempo y tampoco parece atraído por el riesgo de que un expresidente sea derrotado. Bullrich, mientras tanto, entiende que una candidatura competitiva exigiría una coalición amplia

En el Senado ya comenzó a ejercer ese método. Un senador radical sostiene que desde su llegada existe mayor previsibilidad en las negociaciones y que los acuerdos con el oficialismo dejaron de depender de promesas inciertas

La opción que aparece en el horizonte es una primaria abierta, simultánea y obligatoria en la que Bullrich pueda competir con Milei dentro de una alianza más extensa. Ella habla de “preservar el espacio”; Macri, de “blindar el cambio”. Ninguno precisa todavía quién conducirá ese proceso

La interna sería posible si el Gobierno no logra eliminar las PASO, una iniciativa que tampoco cuenta con el respaldo asegurado de todos los senadores cercanos al oficialismo. Las encuestas agregan presión: solo el 34% del electorado porteño volvería a votar por Milei y cerca del 70% de la sociedad expresa insatisfacción con la situación económica

Bullrich también comenzó a reclamar que la recuperación llegue con mayor rapidez a la vida cotidiana. Las mediciones señalan, además, que Milei perdió los votos de Bullrich que lo acompañaron en el balotaje frente a Sergio Massa. Por eso, una fórmula entre ambos parece improbable

Si decide competir el año próximo, Bullrich lo haría por la Presidencia y no por la vicepresidencia. El desafío que busca ocupar es el de una mayoría social que no se identifica con el mileísmo ni con el kirchnerismo y que todavía no encontró un liderazgo propio