Una grabación realizada durante una auditoría interna, 96 cheques vinculados con facturas falsas y el seguimiento del dinero fueron los elementos centrales de la sentencia por el caso Skanska
El Tribunal Oral Federal N° 4 condenó a Julio De Vido, José López y Néstor Ulloa a cinco años de prisión por cohecho pasivo y administración fraudulenta. Además, impuso penas de cuatro años a tres exdirectivos de la constructora y de tres años de ejecución condicional a otros seis acusados
Una adjudicación definida antes de las licitaciones
En los fundamentos, de 1145 páginas, los jueces Néstor Costabel y Jorge Gorini sostuvieron que las obras de ampliación de los gasoductos Norte y Sur fueron encaminadas hacia Skanska antes de que estuvieran completas las especificaciones técnicas
La maniobra se apoyó en el decreto 180/04, la resolución 185/04 firmada por De Vido, la resolución 663/04 y la nota 658/04 de la Secretaría de Energía. Ese esquema distribuyó funciones entre Energía, Obras Públicas, Enargas y Nación Fideicomisos
Según el fallo, las empresas encargadas de gerenciar los trabajos advirtieron que los precios no estaban justificados. Sin embargo, el procedimiento continuó porque existían fondos disponibles. El perjuicio calculado para el Estado fue de $34.594.947,34, según los valores de ese momento
El audio que registró el reparto del dinero
La investigación se activó a comienzos de 2006, después de un allanamiento en Skanska destinado a encontrar documentación relacionada con Infiniti Group, una de las firmas utilizadas para canalizar pagos
La auditoría había detectado inicialmente entre ocho y nueve compras sospechosas. Claudio Corizzo, auditor interno de la compañía, decidió entrevistar a Javier Azcárate, gerente comercial, y registró la conversación sin informarle que estaba siendo grabado
El audio dura aproximadamente una hora y media. En la charla, Azcárate explicó que el retorno equivalía al 5% del contrato: tres puntos porcentuales correspondían a Enargas y dos a Nación Fideicomisos, además de los costos
También describió el uso de intermediarios y entregó una nómina de 23 proveedores, una cifra superior a la que la auditoría había identificado al comienzo. La conversación fue editada en una versión de unos 23 minutos y ambas copias fueron entregadas al directorio de la empresa
Diez años de exclusión y recuperación de la prueba
Cuando el juez Javier López Biscayart pidió la grabación, el abogado de Skanska primero sostuvo que no tenía valor judicial y luego afirmó que los discos se habían perdido. El original nunca fue encontrado
Más tarde aparecieron copias en el directorio de análisis de riesgo de la compañía. En 2008, la Cámara Federal excluyó el audio como prueba, pero la Corte Suprema lo rehabilitó en 2015. En abril de 2016, la Cámara de Casación validó la grabación y ordenó acelerar el trámite
Ese mismo año, Sebastián Casanello citó a indagatoria a De Vido y López. En 2018, la Cámara anuló una decisión de 2011 que había invalidado la investigación. La causa fue elevada a juicio en septiembre de 2019 y el debate comenzó en abril de 2024
El circuito de los cheques y las facturas
Entre mayo de 2005 y marzo de 2006, Skanska emitió 96 cheques por $14.017.588,69 a 23 proveedores. Algunos no tenían capacidad operativa, entre ellos Constructora La Nueva Argentina, Wikan, Aquasa, Sol Construcciones, Obrytel, Triple T e Infiniti Group
Otros prestaban servicios reales, pero documentaron trabajos que nunca habían realizado. El expediente menciona domicilios inexistentes, objetos sociales imprecisos y el uso de identidades sin autorización de sus titulares
Parte del dinero era retirada casi de inmediato por ventanilla. El resto se convertía en efectivo mediante sociedades de bolsa y cooperativas de crédito. Entre 2006 y 2008, la empresa rectificó sus declaraciones juradas ante la AFIP y admitió que las operaciones habían sido simuladas
La discusión sobre la responsabilidad de los funcionarios
El tribunal reconoció que la grabación no menciona expresamente a De Vido. Aun así, consideró que la responsabilidad podía probarse mediante un conjunto de indicios: la normativa que impulsó, las cartas de intención firmadas el 3 y el 15 de noviembre de 2004, la coordinación de las áreas bajo su autoridad y la repetición del mecanismo en ambos gasoductos
Para la mayoría, exigir un comprobante de cada entrega de dinero desconocería la forma en que se ejecutó la maniobra. La sentencia concluyó que la falta de un recibo personal no alcanzaba para generar una duda razonable
La jueza Gabriela López Iñiguez votó en disidencia. Coincidió en que existió una ventaja indebida para Skanska, pero entendió que no estaba probado con certeza que De Vido, López y Ulloa hubieran recibido o aceptado dinero, ni que el Estado hubiera sufrido un perjuicio
También cuestionó la duración de la investigación y señaló que, tras dos décadas de trámite y más de dos años de juicio, no habían surgido nuevas pruebas relevantes. En su voto mencionó que Odebrecht, Techint y Contreras quedaron fuera de la acusación y que la fiscalía pidió absolver a quienes emitieron las facturas falsas porque consideró que no conocían su finalidad