La discusión por la reforma política volvió a marcar diferencias dentro del oficialismo. El proyecto que busca eliminar la PASO genera lecturas opuestas entre el entorno de Karina Milei, que mantiene expectativas, y el espacio de Patricia Bullrich, que ve el panorama en el Senado como adverso

En la Casa Rosada sostienen que el debate llegará al recinto en septiembre o, como máximo, en octubre. Del otro lado, advierten que los números no cierran y que el cierre de las primarias quedó frenado

Un frente interno cada vez más áspero

La ministra de Seguridad dejó trascender su malestar con la mesa política y con la estrategia de la secretaria general de la Presidencia. En su entorno remarcan que las reuniones con referentes del PRO no cambian la lógica del Gobierno y que, en la práctica, las decisiones terminan desdibujando lo acordado

También le reprochan a Karina Milei la exposición pública y la acumulación de gestos políticos en distintos distritos, en un contexto de deterioro de la imagen presidencial y de preocupación por la competencia en la Ciudad de Buenos Aires

El Senado, la semana clave y los cálculos ajustados

Mientras persiste la interna, el oficialismo se muestra confiado para la sesión del próximo “supermiércoles”, donde se tratará una serie de iniciativas relevantes para el Gobierno. Aun así, reconocen que el margen es estrecho y que la sesión puede extenderse durante horas

En el oficialismo admiten que una de las principales amenazas es la dispersión de votos entre senadores sueltos. Pese a eso, creen que podrán destrabar el paquete de proyectos porque, a diferencia de otros temas, no ven internas abiertas dentro del espacio libertario

Karina Milei también toma el control de la visita papal

La hermana del Presidente también quedó al frente de la organización de la visita del Papa. Aunque el canciller había participado de las gestiones iniciales, en la primera reunión formal para coordinar el operativo con el arzobispo porteño tomó la conducción Karina Milei

En el Gobierno interpretan ese movimiento como una muestra más del peso político que conserva la secretaria general de la Presidencia, aun en medio de la tensión con otros sectores del oficialismo. También señalan que el Presidente reforzó su discurso sobre el aborto para subrayar coincidencias con la doctrina de la Iglesia