Nadia Beller habló este martes desde el hospital en el que permanece internada, después de haber recibido tres disparos el lunes por la noche en un hotel de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. En ese contexto, volvió a apuntar contra Fernando Cerimedo, detenido como principal sospechoso del ataque

La abogada dijo que durante la relación que mantuvo con él conoció presuntas irregularidades y lo vinculó con negociados ligados a funcionarios y empresarios bolivianos. Según su testimonio, esas maniobras estarían relacionadas con combustibles, diésel y oro

Denuncias por dinero y contratos

Beller sostuvo que Cerimedo no cobraba un salario estatal, sino pagos canalizados a través de contratos con empresas privadas. Afirmó también que esas firmas le habrían abonado a él y a sus socios para intervenir en campañas políticas en distintos países

Además, aseguró que envió fotos de cajones con billetes que, según dijo, estaban en poder de Cerimedo por hechos de corrupción. Agregó que el resto del dinero estaría en manos de un supuesto testaferro llamado Iván, residente en el mismo edificio de La Paz

Presunta protección política y policial

La abogada denunció también una supuesta cobertura institucional en favor de su expareja. Dijo que no cree que la policía actúe contra él y sostuvo que existe un contubernio dentro del gobierno

En esa línea, afirmó que Cerimedo tendría influencia sobre un grupo policial que operaría cerca del hotel donde ocurrió el ataque y que respondería a sus órdenes. También planteó que ese esquema funcionaría como una estructura de élite fuera del control de otras autoridades

Pruebas, amenazas y temor por su vida

Beller contó que le habrían quitado el celular y una cartera, y aseguró que allí tenía pruebas de agresiones físicas y de presuntas maniobras de corrupción. Según dijo, logró conservar un segundo teléfono con parte de esa información

También afirmó que tenía evidencia de conversaciones vinculadas con operadores del narcotráfico. Finalmente, expresó temor por su seguridad y pidió protección de la Comisión de Derechos Humanos. Dijo que su vida sigue en riesgo y reclamó que se actúe sobre las personas que, según su versión, estarían detrás de los hechos denunciados