En 1988, Hugh White decidió dejar de sembrar su campo después de desacuerdos con una política agraria que impulsaba el barbecho prolongado y la creación de zonas naturales para contener la sobreproducción de alimentos en Europa

Su granja, Strawberry Hill, en Bedfordshire, dejó de producir de manera gradual y el terreno empezó a recuperarse del desgaste agrícola. Con el paso de los años, ese cambio derivó en un proceso de renaturalización poco común para una zona dominada por la producción intensiva

De una protesta a un refugio silvestre

Cuando terminó el apoyo económico que sostenía ese esquema, White reclamó públicamente la continuidad de los fondos. Para entonces, el antiguo campo de 150 hectáreas ya había demostrado un efecto claro: la vida silvestre había regresado al lugar

La lechuza común encontró allí un hábitat favorable, con una población de topos bajo control y condiciones para reproducirse. En una década llegaron a nacer hasta 200 polluelos, una cifra impensada en la etapa de cultivo

Con el financiamiento estatal, White mantuvo durante 20 años la tarea de reintroducir especies silvestres. El predio pasó a funcionar como refugio para ruiseñores en riesgo, tórtolas, libélulas, orquídeas y otras especies poco frecuentes en esa región agrícola

La reserva que siguió creciendo

Tras la muerte de White y de su esposa, la granja fue puesta en venta. La organización Bedfordshire Cambridgeshire and Northamptonshire Wildlife Trust compró primero una parte y, en 2024, consiguió reunir los fondos para adquirir la totalidad del terreno y consolidarlo como reserva ecológica protegida

En casi cuatro décadas de conservación, el cambio fue profundo. Se registraron más de 50 especies de aves, con pruebas de reproducción en la mitad de ellas. Strawberry Hill alberga además más del 50% de la población reproductora de ruiseñores de Bedfordshire, con al menos 30 territorios mapeados en 2023 y 2024

También se detectaron zorros, tejones, corzos, liebres y comadrejas mediante cámaras trampa. Los muestreos confirmaron la presencia del ratón espiguero y de la musaraña acuática. Entre los murciélagos, aparecieron 11 de las 12 especies del condado

Gracias a los estanques artificiales, el tritón crestado también logró expandirse en el área. En cambio, los censos recientes no hallaron ranas, sapos ni reptiles

La diversidad de insectos también aumentó: se identificaron 26 especies de mariposas y 148 de polillas. En 2025, además, se descubrió una población de la rara black hairstreak

En la flora, la ausencia de agroquímicos favoreció la aparición de numerosas orquídeas silvestres. Hoy, voluntarios trabajan a diario en la limpieza de senderos y en talas selectivas para dejar entrar luz y sostener la variedad vegetal del monte

El plan actual contempla sumar oficinas, estacionamiento, depósito y un aula para talleres educativos antes de la primavera de 2027