La gira del Gobierno por París combinó gestos de respaldo político, reuniones con empresarios y anuncios de inversión con una señal de alerta económica: el riesgo país cerró la semana en 655 puntos, el nivel más alto del año
La comitiva oficial consiguió reunir a trece gobernadores aliados y a referentes del empresariado argentino e internacional. Sin embargo, el acuerdo político con las provincias no quedó firmado y todavía persisten diferencias sobre sus condiciones
El pacto con las provincias, antes de octubre
Durante una cena en la embajada argentina, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, plantearon la necesidad de alcanzar un entendimiento definitivo durante octubre
El objetivo oficial es reducir la incertidumbre económica y evitar que las decisiones de inversión queden postergadas hasta las elecciones. En privado, además, algunos funcionarios admiten que necesitan fortalecer los acuerdos políticos ante las dudas sobre una eventual reelección de Javier Milei
Los gobernadores regresaron de París sin conocer con precisión qué ofrecerá la Casa Rosada. La Libertad Avanza busca respaldo presidencial y espacio para sus dirigentes en las listas legislativas, mientras que los mandatarios provinciales pretenden preservar el control de sus distritos y negociar la distribución de las candidaturas nacionales
La definición de los calendarios electorales locales y el armado de las listas para el Congreso aparecen entre los principales puntos pendientes. “Hay optimismo, se avanzó, pero falta”, admitieron en el Gobierno
Gestos políticos y cautela empresarial
En contraste con la anterior semana de Nueva York, la delegación oficial procuró agasajar a los gobernadores. Milei les agradeció públicamente su presencia, mientras Karina Milei buscó recomponer la relación con los mandatarios y transmitirles una propuesta de cooperación
La desconfianza, no obstante, continúa debido a incumplimientos anteriores y a las distintas evaluaciones sobre el rumbo de la economía. Los sectores provinciales interesados en un acuerdo reclaman conocer primero los términos concretos del entendimiento
El sector empresarial recibió con interés la disposición de los gobernadores a acompañar la estabilización económica y el orden fiscal. Durante la gira se mencionaron anuncios de inversión por US$27.000 millones, además de la participación de ejecutivos vinculados con la energía, la minería y el agro
El embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, fue señalado como uno de los organizadores de la agenda empresarial. También participó en la coordinación de la presencia de una delegación judicial encabezada por el ministro Juan Mahiques, presentada como una señal de seguridad jurídica para las inversiones
Karina Milei, por su parte, asistió a una ronda de negocios entre exportadores argentinos de langostinos y vieiras e importadores franceses. Federico Sturzenegger aprovechó el escenario para insistir con su visión sobre el impacto del modelo económico en la distribución de la población entre las provincias
El regreso a Buenos Aires reactivó las dudas
El entusiasmo oficial alcanzó su punto máximo durante el cierre en la Torre Eiffel, donde el Presidente saludó a los invitados. En la Casa Rosada calificaron el evento como un “éxito rotundo”
Pero la distancia con Buenos Aires también expuso otra realidad. La preocupación por la suba del riesgo país pasó de leve a moderada dentro del Gobierno, que apuesta al crédito y a la inversión para sostener su estrategia electoral
En algunos despachos oficiales comenzó a circular una pregunta incómoda: si el mercado había dejado de respaldar al Gobierno. Las reuniones y las fotografías de París fueron valoradas, aunque también se advirtió que su efecto podía durar poco tiempo
En ese contexto, Patricia Bullrich evitó definir si buscará competir por otro cargo y dijo que esperará la evolución de los acontecimientos. Sus declaraciones alimentaron las especulaciones sobre la relación entre la dirigente y el oficialismo
La gira dejó así un balance ambivalente: una exhibición de respaldo político y empresarial en el exterior, pero también la urgencia de traducir ese impulso en acuerdos concretos y en una respuesta a las señales de tensión financiera