Mientras Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner exhiben señales de acercamiento, distintas corrientes del peronismo opositor avanzan en el diseño de una agenda diplomática propia, pensada como contracara de la política exterior del gobierno de Javier Milei
Una red de aliados distinta
La hoja de ruta incluye vínculos con gobiernos y espacios políticos de América Latina, una relación más estrecha con China, el acercamiento al papa León XIV y el relanzamiento del Grupo Puebla. La apuesta común es reforzar el multilateralismo y construir apoyos internacionales con proyección hacia la elección presidencial del año próximo
En ese esquema, la participación prevista de Kicillof en la Cumbre Panamericana de Montevideo aparece como una señal relevante. La reunión, organizada por Patria Grande y encabezada por el presidente uruguayo Yamandú Orsi, reunirá a referentes de la izquierda regional, demócratas estadounidenses, Gabriel Boric y dirigentes vinculados al exgobierno de Gustavo Petro
También habrá presencia de figuras argentinas como Jorge Taiana, Eduardo Valdés y Gabriel Fuks. En paralelo, el Grupo Puebla sumará otra capa de articulación regional, después de haber recibido días atrás al gobernador riojano Ricardo Quintela
Brasil, una pieza central
El vínculo con Brasil ocupa un lugar central en esta construcción. Dirigentes massistas y kirchneristas expresaron en las últimas semanas su respaldo a Luiz Inácio Lula da Silva de cara a la próxima elección, en un contexto de tensión entre el presidente brasileño y el gobierno argentino
Kicillof ya había reforzado esa línea en abril, durante una gira por España que incluyó encuentros con funcionarios del gobierno de Pedro Sánchez y con el propio Lula. Tras esa reunión, habló de “otro camino” distinto al de la guerra, la crueldad y el abandono
Massa también sostiene canales abiertos con Brasil. Durante la campaña de 2023 fue recibido en Brasilia por Lula y por Fernando Haddad, y ahora busca traducir esos vínculos al plano diplomático. En junio, según trascendió, compartió una cena con una docena de diplomáticos en actividad, donde se intercambiaron miradas críticas sobre la política exterior argentina
La apuesta china
China es otro de los pilares de esa estrategia. Sabino Vaca Narvaja, exembajador en Beijing y hoy asesor de gobernadores en el CFI, aparece como una de las voces más visibles de esa aproximación. Días atrás fue distinguido por el gobierno chino en Kirguistán como “embajador amigo de la Franja y la Ruta”
Desde esa mirada, el peronismo opositor denuncia una dependencia dual: alineamiento político con Estados Unidos y dependencia económica de China. Vaca Narvaja cuestiona además la tensión del Gobierno con socios comerciales clave como Brasil y China, y critica la presión de Washington sobre empresas argentinas para cortar vínculos con compañías chinas
El Papa en la agenda
La mirada del peronismo también se posa sobre León XIV, que visitará la Argentina en noviembre. Cristina Kirchner sigue de cerca ese capítulo desde su prisión domiciliaria de San José 1111 y busca hacerle llegar al Papa su versión sobre la situación de proscripción que denuncia
El mensaje, transmitido por Oscar Parrilli, apunta a que esa preocupación llegue a los contactos de la Iglesia argentina antes del viaje. En ese entorno creen que el pontífice podría coincidir con el peronismo en temas como inteligencia artificial, pobreza y defensa de los sectores más vulnerables
Con ese mapa, el peronismo intenta ordenar una diplomacia paralela que le permita disputarle al oficialismo no solo la agenda interna, sino también el lugar de la Argentina en el escenario internacional