El Reino Unido comunicó oficialmente su rechazo al arbitraje internacional impulsado por la Argentina para detener la explotación petrolera en las islas Malvinas, vinculada con el proyecto Sea Lion

La respuesta fue entregada en Londres a la embajadora argentina Mariana Plaza. En el documento, el gobierno británico calificó la iniciativa como un intento de afectar la prosperidad y la seguridad económica de los habitantes de las islas

Luego, la subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, difundió la posición oficial de Londres. Señaló que los habitantes de las Malvinas tienen derecho a administrar sus recursos naturales y a definir su futuro sin interferencias externas

La funcionaria también sostuvo que las actividades relacionadas con hidrocarburos están reguladas por la legislación británica vigente en las islas y que se desarrollan de acuerdo con el derecho internacional

Según Kumaran, el arbitraje representa un nuevo intento de afectar los derechos y los medios de vida de los isleños. Además, afirmó que el Reino Unido había transmitido al canciller Pablo Quirno que los esfuerzos argentinos para frenar la actividad económica en las islas no corresponden a una relación internacional responsable

La representante británica agregó que esas acciones generan dudas sobre la confiabilidad de la Argentina como socio del Reino Unido. También ratificó el respaldo de Londres a las autoridades y a los habitantes de las Malvinas, así como a su economía y a su derecho a decidir su futuro

La estrategia argentina contra la explotación petrolera

El Gobierno argentino había anunciado el inicio de gestiones para activar un arbitraje destinado a impedir la explotación de recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte mediante el proyecto Sea Lion

La administración de Javier Milei sostuvo que la explotación unilateral de los recursos naturales de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, junto con los espacios marítimos circundantes, contradice el derecho internacional y perjudica los derechos de soberanía argentinos

Milei afirmó que, si el Reino Unido no detenía la actividad en un plazo de dos semanas, la Argentina recurriría al Tribunal Internacional del Derecho del Mar

Ese organismo fue creado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Está integrado por 21 miembros independientes y tiene competencia para resolver controversias relacionadas con la interpretación o aplicación del convenio